Un puente sobre el Drina

He leído con interés -pero con ganas de acabar crecientes- esta célebre novela de Ivo Andric. Hacía mucho que sabía de ella pero hasta ahora no ha llegado su momento.

Casi cinco siglos de historia en Vichegrado, un pueblecito bosnio. El puente se construye en 1571 y el relato concluye en la Primera Guerra Mundial.

“Allí aprendieron a adoptar la filosofía inconsciente de la pequeña ciudad: la vida es un milagro incomprensible; se gasta y se diluye sin cesar, y no obstante, dura y permanece sólidamente como el puente sobre el Drina”.

Las generaciones pasan, las fronteras de los países balcánicos cambian, las potencias dominadoras se suceden, guerras, pestes, incendios, éxodos, inundaciones; cristianos, musulmanes y judíos. Historia, política y religión.

Difícil que una novela que no es sobre personas funcione. La mirada general del escritor se detiene de vez en cuando en el detalle y es cuando conocemos pequeñas historias de seres de carne y hueso (torturas, suicidios, amores, conflictos religiosos, jugadores empedernidos, etc)

No me parece una lectura imprescindible aunque no está mal. Se me ha hecho largo y en ningún momento te arrastra. También es cierto que lo he leído muy a trozos sueltos, pues sólo tenía el texto en formato electrónico.

Autor: Javier Cercas Rueda

En 1965 nací en Sevilla, donde he vivido casi treinta años con un pequeño paréntesis de cuatro en Jerez. En 1994 me trasladé a Granada, donde sigo desde entonces. Estudié Economía general, he vivido once años de mi vida en Colegios Mayores, y desde 1995 hago crítica de libros y he mantenido diferentes relaciones con el mundo de la comunicación. Entre las cosas que me hacen más feliz están mi familia, mis amigos, los libros que he leído y haber subido en bici el Galibier. AVISO IMPORTANTE Conviene volver a recordar que el autor de estas entradas, Francisco Javier Cercas Rueda (Sevilla, 1965), que firma sus escritos como Javier Cercas Rueda (en la foto a la derecha) y José Javier Cercas Mena (Ibahernando, Cáceres, 1962), que firma los suyos (como Soldados de Salamina) como Javier Cercas, somos dos personas distintas.

4 opiniones en “Un puente sobre el Drina”

  1. Creo que rara vez merece la pena volver sobre algo que no te gustó, salvo que leas algo muy joven o poco preparado. Yo de ti dejaría este para la eternidad esperando en la estantería.

  2. Hola javier, tiempo sin comentar pero sigo leyendo tu blog y libros, que de eso se trata. no comentaba nada porque muchos no me los he leído pero este libro es de los pocos que tuve que dejar…por agotamiento. A lo mejor lo cogí en un momento malo y siempre se puede volver a un libro , no tengo a cita a mano pero es de Amos Oz en “una historia de amor y oscuridad” en la que dice que los libros siempre te esperan, no importa que los hayas abandonado o dejado en alguna ocasión, siempre te aguardan. salvo (añado yo ) que los hayas prestado y perdido .

  3. Bueno, le escribo aquí por ser su última entrada:

    Es obvio que discrepo considerablemente de su opinión acerca del libro y de su escritora. Personajes inusuales y, quizá en muchos aspectos, llevados al extremo, son los que hacen que la trama te atrape. Si bien la historia en si no es excesivamente atrayente, la redacción y el cómo lo ha logrado es increíblemente atrayente y absorbente.

    Pero en fin, sobre gustos no hay nada escrito, o bueno, si lo hay pero ese es otro tema :).

    Gracias por molestarse en pasarse por mi blog y pararse a leerlo, le invito a criticar (espero que alguna vez positivamente) todo lo que quiera.

    Un Saludo.

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