Vida y conciencia moral

Los críticos también sugieren que sus personajes nunca eligen conscientemente entre el bien y el mal.

W. F.: La vida no está interesada en el bien y el mal. Don Quijote siempre estaba eligiendo entre el bien y el mal, pero cuando elegía estaba en un estado de ensoñación. Estaba loco. Sólo accedía a la realidad cuando estaba tan ocupado tratando de lidiar con la gente que no le quedaba tiempo para distinguir entre el bien y el mal. Dado que la gente sólo existe en la vida, sencillamente debe dedicar su tiempo a estar viva. La vida es movimiento, y el movimiento está relacionado con aquello que hace que el hombre se mueva, que es la ambición, el poder, el placer. El tiempo que el hombre pueda dedicar a la moralidad debe arrancarlo a la fuerza del movimiento del que forma parte. Antes o después, está obligado a elegir entre el bien y el mal, porque la conciencia moral se lo exige para poder vivir consigo mismo el día de mañana. Su conciencia moral es la maldición que tuvo que aceptar de los dioses para que le dieran el derecho a soñar.

Entrevista a William Faulkner en Paris Review, 1956.

Autor: Javier Cercas Rueda

En 1965 nací en Sevilla, donde he vivido casi treinta años con un pequeño paréntesis de cuatro en Jerez. En 1994 me trasladé a Granada, donde sigo desde entonces. Estudié Economía general, he vivido once años de mi vida en Colegios Mayores, y desde 1995 hago crítica de libros y he mantenido diferentes relaciones con el mundo de la comunicación. Entre las cosas que me hacen más feliz están mi familia, mis amigos, los libros que he leído y haber subido en bici el Galibier. AVISO IMPORTANTE Conviene volver a recordar que el autor de estas entradas, Francisco Javier Cercas Rueda (Sevilla, 1965), que firma sus escritos como Javier Cercas Rueda (en la foto a la derecha) y José Javier Cercas Mena (Ibahernando, Cáceres, 1962), que firma los suyos (como Soldados de Salamina) como Javier Cercas, somos dos personas distintas.