Contar un solo hecho

Por lo regular, el hecho narrado se define con dos o tres frases y siempre tiene una sustancia humana: venganza, desamor, amistad, celos, salvación, bigamia, etcétera. En el cuento Diles que no me maten, de Juan Rulfo, el hecho narrado de venganza es el siguiente: cuarenta años atrás un señor asesinó a su compadre por un problema de colindancia de tierras; ha andado huyendo todo ese tiempo, hasta que un coronel, hijo de aquel compadre asesinado, lo encuentra y lo fusila.
……….
Si el cuento tiene más de un hecho narrado, zigzaguea y no es posible darle un buen final y queda un cuento flojo. Si Rulfo se hubiera puesto a narrar la historia del coronel y el conflicto de celos que tuviera con su mujer, el cuento hubiera tomado dos caminos y difícilmente habría podido resolverlo. El problema es que hay dos hechos narrados compitiendo entre sí: venganza y celos. En una novela es posible y necesario que existan múltiples hechos narrados, pero la novela es otro género narrativo donde se despliega el aliento y sus recursos narrativos pueden dilatarse, a diferencia de los del cuento, que tienden a contraerse. El coronel sólo va a cumplir una función en el cuento: vengar el asesinato de su padre, fusilando al fulano; y no nos interesa siquiera cómo se hizo coronel.

[Fuente: Guillermo Samperio, “Cómo se escribe un cuento”, 2008. Selección y orden propios]

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