El asedio

Desde el 92, con La reina del sur, Pérez-Reverte se ha vuelto aburrido. Esta crisis se consolida. Se ha zambullido en la novela histórica ladrillo, llena de datos y tecnicismos (Trafalgar, Un día de cólera, El asedio) y se ha olvidado de lo que mejor sabe hacer, contar buenas historias entretenidas. Salvo los dos últimos Alatristes, que están bien, (de El pintor de batallas mejor ni hablamos), sus últimas ficciones históricas son pesadísimas.

Esta última del asedio es el remate: cientos de líneas sobre balística y artillería, comercio, barcos, fauna y flora, taxidermia, tipos de trajes, calles de Cádiz. Un tostón. Pérez-Reverte es un profesional y no da una puntada sin hilo, pero no buscamos eso en sus novelas, al menos yo. La historia de amor no es tan de amor, ni la policiaca tampoco (la explicación pseudo-científica de los vórtices es estrafalaria y soporífera). La de espías un poco mejor. Y todo muy largo, larguísimo. Hay dispersión, falta un verdadero personaje central.

Y luego el manido patrioterismo antifrancés (que le dio resultado en algún relato bastante gracioso pero que ya cansa) y su tópico descreimiento y ridiculización racionalista de la fe cristiana. Sólo alguno de sus privilegiados e iluminados personajes se da cuenta de que vive en un país fanático e inculto. Lo de siempre (en P-R).

¡Por favor, que vuelva el autor a quien siempre he defendido, el de El maestro de esgrima, La tabla de Flandes, El Club Dumas, La piel del tambor, La carta esférica o La reina del sur!

Autor: Javier Cercas Rueda

En 1965 nací en Sevilla, donde he vivido casi treinta años con un pequeño paréntesis de cuatro en Jerez. En 1994 me trasladé a Granada, donde sigo desde entonces. Estudié Economía general, he vivido once años de mi vida en Colegios Mayores, y desde 1995 hago crítica de libros y he mantenido diferentes relaciones con el mundo de la comunicación. Entre las cosas que me hacen más feliz están mi familia, mis amigos, los libros que he leído y haber subido en bici el Galibier. AVISO IMPORTANTE Conviene volver a recordar que el autor de estas entradas, Francisco Javier Cercas Rueda (Sevilla, 1965), que firma sus escritos como Javier Cercas Rueda (en la foto a la derecha) y José Javier Cercas Mena (Ibahernando, Cáceres, 1962), que firma los suyos (como Soldados de Salamina) como Javier Cercas, somos dos personas distintas.

8 opiniones en “El asedio”

  1. Me gustan mucho las novelas histórica, sobre todo de las que tienen que ver con la historia de la ciudad donde vivo, mi escritora preferida es Cristina Loza, pero, si bien este escritor es de otro lugar, no he leído nunca nada de él, no es la mejor crítica la que tiene en el post, pero capaz que busco algo para conocerlo.

  2. No había pensado esto de los finales, y no recuerdo tan malos los de las cito como que me han gustado, pero puede que haya un poco de eso. Lo que no me había pasado con él, hasta estas últimas, es la infinita pereza cada vez que cogía el libro.

  3. Yo pienso exactamente lo mismo de los estupendos comienzos de sus novelas (al menos de las que he leído) y de lo decepcionante de sus desenlaces. Aparte de que en alguna ocasión me ha parecido demasiado coloquial en su lenguaje, o incluso anacrónico.
    Como articulista me encanta: los temas que elige, el estilo, lo que dice… Quizá peque de excesivamente destructivo (sobre todo si se trata de sus fijaciones: España, la Iglesia…) pero me divierte.

  4. A mi Pérez-Reverte me gusta en sus artículos, sin embargo ni siquiera en las últimas novelas que nombras me acaba de convencer. Prefiero leer a cualquiera de los clásicos en aventuras que a Pérez-Reverte, me parece más de lo mismo pero de inferior talla.

  5. Yo tengo un problema con PR, y es que el final de sus novelas me decepciona siempre lo que choca particularmente en él porque los comienzos son en ocasiones (La tabla de Flandes, El club Dumas) extraordinarios.

    Si en vez de comenzar tan bien y terminar tan mal fuese al revés, sería un autor extraordinario, porque con lo que te quedas es lo último. Por eso lo que más me gusta de él es la novela-crónica, tipo Territorio comanche o incluso El sol de Breda.

    Esta última me da mucha pereza, la verdad.

    Saludos.

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