El cebo

Es estupendo leer una buena trama con cosas que no has leído nunca, originales. Esto ocurre en El cebo.

El cubano Somoza (1959) ha publicado once novelas, con esta, desde 1996 y ha tocado todos los palos: erotismo, historia, policiaca, ciencia-ficción, fantasía, horror, y se ha labrado un lugar entre los escritores innovadores de suspense y misterio de cierta calidad e inteligencia.

El cebo es un thriller de persecución clásico donde la estrella es el perseguidor, para el que Somoza elabora una original e interesante teoría psicológica. El “psinoma” es el código matemático de nuestro deseo. Hay cincuenta tipos fundamentales o “filias” y cada persona tiene una. Un “cebo” teatraliza una determinada “máscara” (conjunto de gestos y palabras) ante la que un sujeto no puede dejar de reaccionar, lo “engancha” y lo somete a su voluntad. Esto se descubrió hace siglos, Shakespeare en concreto describe todas las tipologías fílicas en sus obras, y en la actualidad es una ciencia psicológica ultrasecreta en manos de la policía que entrena a cebos expertos en conducta para capturar a criminales. A primera vista puede pensarse en un intento reduccionista de coronar al placer como motor único del obrar, pero la idea es más compleja y tiene cierta consistencia, y, en todo caso, consistencia narrativa. Es el fin de las armas, los detectives y los forenses, y la hora de los “perfiladores” y de las máscaras manipuladoras de deseos.

Todo esto resulta sorprendente y nuevo y perturbador y es lo mejor del libro. La trama criminal, trepidante y bien hecha, resulta algo desagradable porque el psicópata de turno es muy psicópata. La trayectoria personal de los cebos, su entrenamiento y lo que están dispuestos a hacer también resulta duro de digerir, incluso más. Son literalmente usados y esa cosificación, también sexual, resulta degradante, por muy voluntaria que sea. Aunque muy diluida en la trama psicológica, lo central, en toda la historia flota una capa sensual poco explícita pero insistente.

El original hallazgo del psinoma y de los cebos hace interesante esta lectura entretenida, con un suspense bien manejado y con los peros citados de exceso de truculencia y de cosificación carnal.

Autor: Javier Cercas Rueda

En 1965 nací en Sevilla, donde he vivido casi treinta años con un pequeño paréntesis de cuatro en Jerez. En 1994 me trasladé a Granada, donde sigo desde entonces. Estudié Economía general, he vivido once años de mi vida en Colegios Mayores, y desde 1995 hago crítica de libros y he mantenido diferentes relaciones con el mundo de la comunicación. Entre las cosas que me hacen más feliz están mi familia, mis amigos, los libros que he leído y haber subido en bici el Galibier. AVISO IMPORTANTE Conviene volver a recordar que el autor de estas entradas, Francisco Javier Cercas Rueda (Sevilla, 1965), que firma sus escritos como Javier Cercas Rueda (en la foto a la derecha) y José Javier Cercas Mena (Ibahernando, Cáceres, 1962), que firma los suyos (como Soldados de Salamina) como Javier Cercas, somos dos personas distintas.

Un comentario en “El cebo”

  1. Leí "La caverna de las ideas" de este autor, y por lo que dices en tu reseña tengo la impresión de que utiliza siempre una fórmula parecida. Me gustan mucho los buenos thrillers, pero confieso que me molesta un poco que los disfracen de juego intelectual. Como si el autor se avergonzase del género y quisiese ser considerado como un autor "serio"…

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