Irving

La última noche en Twisted River. De John Irving se ha valorado siempre su declaración de guerra al aburrimiento, se ha pasado por alto una y otra vez su tendencia a la extravagancia porque era el precio por sorprender, se ha transigido con el pansexualismo de sus personajes porque vende y se ha calificado la patente inmoralidad de sus historias como valiente sinceridad antipuritana.Todo esto vuelve a aparecer en este último libro que cuenta la vida de Dominic y su hijo Danny. Un homicidio involuntario les lleva a huir de un aserradero y serán perseguidos durante cincuenta años ayudados siempre por su amigo Ketchum. Cambiarán varias veces de nombre y de ciudad y de trabajo. El mensaje es la fuerza de la amistad y de la sangre: si tienes eso no necesitas más.

Los tres personajes principales son incapaces de relaciones estables y las mujeres entran y salen de sus vidas por docenas. Nunca confluyen amor, sexo y compromiso en el mismo plano y todos tienen el mismo sentido de lealtad que los animales. El autor parece que quiere provocar y reirse de todo, dejando a sus personajes en un estadio de procacidad primaria y prerracional. Todo esto hace imposible tomarse en serio la historia y ahoga las cosas buenas de este escritor, como son su dominio de la estructura de la narración, su manejo de los tiempos y su original modo de hacer avanzar cada una de las seis largas partes de esta novela a modo de espiral hasta abarcar todo el periodo. Los hechos se van desplegando en oleadas concéntricas que van y vienen en el tiempo.

Danny se hace escritor de éxito y Ketchum le aconseja “valentía”: “tienes que hundir la nariz en lo peor e imaginarlo todo”. Esta parece ser la consigna de las novelas de Irving.

No me parece un escritor de primer nivel.

Autor: Javier Cercas Rueda

En 1965 nací en Sevilla, donde he vivido casi treinta años con un pequeño paréntesis de cuatro en Jerez. En 1994 me trasladé a Granada, donde sigo desde entonces. Estudié Economía general, he vivido once años de mi vida en Colegios Mayores, y desde 1995 hago crítica de libros y he mantenido diferentes relaciones con el mundo de la comunicación. Entre las cosas que me hacen más feliz están mi familia, mis amigos, los libros que he leído y haber subido en bici el Galibier. AVISO IMPORTANTE Conviene volver a recordar que el autor de estas entradas, Francisco Javier Cercas Rueda (Sevilla, 1965), que firma sus escritos como Javier Cercas Rueda (en la foto a la derecha) y José Javier Cercas Mena (Ibahernando, Cáceres, 1962), que firma los suyos (como Soldados de Salamina) como Javier Cercas, somos dos personas distintas.

4 opiniones en “Irving”

  1. No conozco este autor pero el comentario hace que el parezca interesante esta historia, soy amante de la lectura, por eso siempre estoy buscando cosas nuevas para leer.

  2. Se trata, a fin de cuentas, de la eterna polémica: obra literaria como "forma artística" (en la línea defendida por Harold Bloom) o, por contra, desde una perspectiva meramente utilitaria, como "vehículo de transmisión de valores".

    En cierto modo, supongo que todos -en alguna que otra ocasión- actuamos igual a la hora de valorar, por ejemplo, una novela: soy incapaz de decir si "American Psycho" es buena, mala o mediopensionista, me parece sencillamente intragable por la gran dosis de violencia gratuita que contiene.

    Creo que es perfectamente legítimo buscar en la obra literaria un mensaje, o valorarla desde la perspectiva de lo que nos aporta como personas. Entiendo que a veces puede ser muy frustrante darnos cuenta de que se nos está brindando, como bien dices, una "visión limitada del hombre"; lamentablemente, creo que, en muchos casos, esa visión es la correcta.

    Un saludo y gracias por el blog.

  3. Gracias por tu comentario. Entiendo tu objeción. Intento no mezclar ambas cosas al enjuiciar un libro, aunque a veces no es sencillo deslindar.

    Pienso que un escritor está continuamente eligiendo y transmitiendo una visión del mundo. Si lo que cuenta es pobre, incompleto, o refleja una visión muy limitada del hombre, no es que me parezca poco recomendable moralmente, es que no puede ser un escritor interesante desde ningún punto de vista.

    Por eso me ha parecido que Irving no tiene mucho que aportar.

    De todas formas, procuraré deslindar mejor las cosas en futuros comentarios.

  4. No es la primera vez que leo en este blog comentarios que califican ciertas obras literarias y/o escritores como recomendables o no, según se adecúen -o no- a ciertos parámetros de moralidad que, por otro lado, nunca quedan muy claramente definidos. No es tampoco la primera vez que doy mi opinión al respecto, totalmente discrepante con esta manera de enfocar el asunto. Por supuesto, pido perdón a Javier Cercas por hacer de "mosca cojonera" y torpedear en cierto modo su blog, en el que tiene todo el derecho del mundo a decir lo que le dé la real gana sin que venga el listillo de turno a enmendarle la plana; pero es que el tema me interesa…

    Del comentario de hoy sobre John Irving no sé muy bien qué conclusión he de sacar: ¿no es un escritor de primer nivel a pesar de "su dominio de la estructura de la narración, su manejo de los tiempos y su original modo de hacer avanzar… la novela"? Y ¿por qué no lo es? Pues tal parece que porque sus personajes son reprobables como seres humanos, porque carecen de valores, porque nunca hacen coincidir amor, sexo y compromiso… Por dios, así es la vida real!!!!!!!

    Vamos a ver: Ana Ozores y Madame Bovary ponen los cuernos a sus respectivos… Y yo pregunto: ¿el relato de una situación "inmoral" da lugar a buenas o a malas novelas?

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