Kitchin

A veces ocurre, pero no es normal que una editorial descubra de pronto a un escritor genial que nunca se había publicado en castellano. Tampoco ha pasado esta vez.

Clifford Henry Benn Kitchin (Gran Bretaña, 1895-1967), vinculado al grupo de Bloomsbury y más conocido por sus relatos de misterio, publicó esta novela en 1924 en la legendaria Hogarth Press de Leonard y Virginia Wolf.

Inglaterra, años veinte, en el paso de la época victoriana a la modernidad. Lydia Clame piensa que “Vivir entre cosas bonitas y gente guapa es con seguridad lo único ideal” y a ese objetivo consagra las innumerables horas libres –todas, en realidad- que le permite su renta anual de 540 libras. No es rica pero sí acomodada, y puede llevar una existencia en sociedad de solterona de treinta años sin más preocupaciones que las de llenar su agenda.

Lydia sobrevuela la existencia sin posarse realmente en nada, por eso llega a decir a una amiga en un momento de sinceridad: “Siempre parece que acabo de hacer algo o que estoy a punto de hacer algo. Nunca parece realmente que esté haciendo algo”. Y este es el acierto de Kitchin, reflejar un ambiente de sociedad un tanto hueca y volcada en las apariencias, donde el objetivo es la armonía, no desentonar ni provocar estridencias y, sobre todo, no elevar el volumen de la voz. Estructurada según los vaivenes de la psique femenina, la novela se sirve de soliloquios, rápidos diálogos, cartas y escasas descripciones para transmitirnos ágilmente todo eso en pocas páginas.

La apacible tranquilidad de la vida de poemas y veladas de Lydia se verá amenazada por las dos únicas cosas reales que ocurren en toda la novela, que se enamora y que recibe una carta de su administrador que le anuncia amenazas a su renta. Pero no importa, porque el objetivo del texto es captar un estilo de vida. Comparar a Kitchin con Austen, como se ha hecho, es un desatino, pese a algunas similitudes circunstanciales, y sí en cambio se aprecian algunos destellos de ingenio dignos de Wilde. En todo caso, es bienvenida esta recuperación de un autor nunca publicado hasta ahora en nuestro país.

Autor: Javier Cercas Rueda

En 1965 nací en Sevilla, donde he vivido casi treinta años con un pequeño paréntesis de cuatro en Jerez. En 1994 me trasladé a Granada, donde sigo desde entonces. Estudié Economía general, he vivido once años de mi vida en Colegios Mayores, y desde 1995 hago crítica de libros y he mantenido diferentes relaciones con el mundo de la comunicación. Entre las cosas que me hacen más feliz están mi familia, mis amigos, los libros que he leído y haber subido en bici el Galibier. AVISO IMPORTANTE Conviene volver a recordar que el autor de estas entradas, Francisco Javier Cercas Rueda (Sevilla, 1965), que firma sus escritos como Javier Cercas Rueda (en la foto a la derecha) y José Javier Cercas Mena (Ibahernando, Cáceres, 1962), que firma los suyos (como Soldados de Salamina) como Javier Cercas, somos dos personas distintas.

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