Rosa candida

Bonita novela.

Cada historia de amor es única, como lo es cada persona, y por eso no nos cansamos de leer novelas como esta, donde lo de siempre es a la vez completamente nuevo. La rosa candida es una flor de ocho pétalos y tallo sin espinas y es la aportación, en forma de esqueje, que el joven Arnljótur lleva consigo cuando se traslada para ocuparse de la reconstrucción de la rosaleda de un antiguo monasterio. Atrás deja a su padre casi octogenario, a su hermano gemelo autista, a su madre fallecida aunque muy presente, y a una hija de meses fruto de una fugaz e irrepetida relación con Anna. Una circunstancia fortuita hará que Arnjóltur, Anna y la niña pasen juntos un mes y descubrirán que forma quieren dar a su relación, inicialmente de dos desconocidos que compartieron un momento de pasión. Anna y Arnjóltur han empezado las cosas por el final, pero las circunstancias les ponen en disposición de compartir algo más que una paternidad biológica.

El material de la narración es absolutamente normal y doméstico. Pequeños detalles, ordinarios sucesos y diálogos familiares van enmarcando un universo de emociones (la filiación, la paternidad, el amor, la amistad) e inquietudes (la muerte, el peso de la corporalidad, la posibilidad de conocer al otro) en el que Arnjóltur va cociéndose en su camino hacia la madurez. Uno de los monjes del monasterio se convertirá en amigo y consejero y el joven evolucionará desde una visión trivializadora de las relaciones íntimas hacia una concepción más humana, coherente con el amor y la paternidad.

La historia está contada con un gran encanto y delicadeza. Sentimos interés por los personajes y podemos compartir fácilmente sus dudas e ilusiones. Hay un fondo positivo y esperanzado en la naturaleza humana, que termina encontrando el camino hacia el bien, aunque éste no esté exento de trampas. Rosa cándida es el relato de un viaje iniciático con varias estaciones de paso (la muerte, la enfermedad, la amistad, la generosidad, el trabajo, la paternidad, la familia y el amor).

Autor: Javier Cercas Rueda

En 1965 nací en Sevilla, donde he vivido casi treinta años con un pequeño paréntesis de cuatro en Jerez. En 1994 me trasladé a Granada, donde sigo desde entonces. Estudié Economía general, he vivido once años de mi vida en Colegios Mayores, y desde 1995 hago crítica de libros y he mantenido diferentes relaciones con el mundo de la comunicación. Entre las cosas que me hacen más feliz están mi familia, mis amigos, los libros que he leído y haber subido en bici el Galibier. AVISO IMPORTANTE Conviene volver a recordar que el autor de estas entradas, Francisco Javier Cercas Rueda (Sevilla, 1965), que firma sus escritos como Javier Cercas Rueda (en la foto a la derecha) y José Javier Cercas Mena (Ibahernando, Cáceres, 1962), que firma los suyos (como Soldados de Salamina) como Javier Cercas, somos dos personas distintas.

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