Wolfe. Bloody Miami

WOLFE_Boody_MiamiCuarta novela del periodista y escritor norteamericano (1931). Torrencial, intensa y descuartizante como las anteriores. Nuevo capítulo de su particular comedia balzaquiana a ras de tierra sobre Estados Unidos, en la que podemos también incluir sus incontables artículos. La economía, la política y la universidad eran los epicentros de sus anteriores novelas totales. Esta vez aborda los medios de comunicación, la corrupción, los inmigrantes y, como siempre, la vanidad y las apariencias, en la ciudad de Miami.

Wolfe mira la vida al microscopio, sea el tejido social, sean los caracteres individuales, sean las relaciones personales. Ha afilado al máximo su ingenio en una vida de reporterismo, lo que mejor hace. Nadie estira una escena como él, con una verbosidad apabullante que es a la vez su fuerza (colorismo) y su debilidad (efectismo). El hiperrealismo de sus diálogos, descripciones y acciones exige un gran talento y un fino oído, pero puede agotar al lector y a la vez distorsionar la visión de conjunto de lo que se está contando. Le gusta transcribir además los diferentes modos de hablar que reflejan como pocas cosas etnias y niveles culturales, pero esto pierde fuerza e interés cuando se le vierte a una lengua que no sea el inglés. Son también parte de su estilo algo cargante el recurso constante a la onomatopeya y el original empleo que hace de la puntuación.

Con la premisa de que Miami es una ciudad donde “todo el mundo odia a todo el mundo”, la novela incluye múltiples tramas: un director de periódico, un periodista dispuesto a contarlo todo, un policía cubano, mafiosos rusos, el alcalde latino, el jefe de policía negro y un médico que trata adicciones a la pornografía, con sus correspondientes parejas, escenifican un maremágnum de verdades y mentiras, juegos de poder, estafas, bajas pasiones e infinitas vanidades. Mucho sexo por todas partes, y particularmente desagradable y desquiciado, más que en sus otras novelas. El ingrediente satírico de sus libros se difumina aquí por el exceso de carnaza basta y la inflación de dramas particulares que distraen del conjunto. Wolfe, siempre polémico y provocador, insiste en mostrar la parte más trastornada y materialista de un país que no sólo es eso.

Su fórmula de sátira barroca para destrozar Norteamérica parece agotada. Hay pocas experiencias lectoras parecidas a leer a Wolfe, pero Bloody Miami es el punto más bajo que ha alcanzado desde su destacable primera novela, La hoguera de las vanidades (1987), que sigue siendo su mejor ficción.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

One thought on “Wolfe. Bloody Miami

  1. No hemos leído nada de Tom Wolfe. Nos llamaba la atención, pero lo que comentas en la reseña nos da que puede resultar pesado e incluso pretencioso, así que se nos han quitado las ganas. Por cierto, lo de reflejar los modos de hablar de distintos grupos sociales, ¿no creéis que seguramente pierda muchísimo con la traducción?

Deja un comentario