Bobin. Resucitar y El Bajísimo

Bobin es un escritor francés clásico (inteligente, preciso, moralista) y a la vez atípico (solitario, contemplativo, cristiano). Su producción es numerosa (muchos breves libros) pero aún escasa en castellano. Autorretrato con radiador es extraordinario e inolvidable. Un pequeño vestido de fiesta es muy inferior y menos destacable. Resucitar, que acabo de leer, es casi tan bueno como Autorretrato. El Bajísimo, que acabo igualmente de terminar, tiene muchas cosas interesantes.

Resucitar gira en torno a la enfermedad y muerte de su padre. En realidad el tema es la derrota de la muerte. Asuntos: luz, Dios, amor, pureza, lo pequeño, la naturaleza, la mujer, la bondad y la santidad, la infancia. Sus libros escapan de clasificaciones: diario, aforismo, poesía o micro ensayo.

Bobin es positivo y proclama la simplificación. Una especie de predicador laico dotado de una clarividencia poco común. Un moscardón incómodo en el panorama intelectual racionalista y autosuficiente de nuestros vecinos.

El Bajísimo es el tercer libro que termino leyendo sobre San Francisco, después de los de Pombo y Chesterton. Vuelve a acertar en todo lo que dice sobre la Biblia, la verdad, la pobreza, la fe, la infancia. Dice algunas de las cosas más bonitas que he leído nunca sobre las madres. Un libro estupendo.

Por favor, quien tenga más Bobin que me los pase: La más que viva, Las ruínas del cielo, La presencia pura,…

Max Perkins, editor de libros. A. Scott Berg

Max Perkins (1884-1947) es un mito en el mundo editorial norteamericano. Representa como pocos el papel del editor como alguien que sabe hacer rendir al máximo el talento de un escritor.

Este libro largo es una extraordinaria biografía que retrata al hombre y al empresario. Muy bien armada la relación entre lo personal y su trabajo. Se centra en sus relaciones con Thomas Wolfe (el de El tiempo y el río; no confundir con Tom Wolfe, el de La hoguera de las vanidades), Scott Fitzgerald y Hemingway pero también es mostrado como esposo, padre y amigo. Era un hombre de grandes cualidades y mucha capacidad de trabajo, y es difícil no sentirse atraídos por su personalidad. Leal, honesto, paciente, estimulante, virtudes necesarias en muchas otras facetas de la vida.

La biografía resulta prolija (aunque apasionante) en algunos momentos, como en el minucioso relato del interminable proceso de editar los libros de Wolfe, pero siempre es interesante e ilustrativa. Imprescindible para los interesados en el mundo de la edición y en la literatura norteamericana del S. XX (especialmente en la Generación Perdida).

La película inglesa de 2016 está bien, aunque aborda una parte mínima del libro y está muy centrada en Wolfe.

Cien años de literatura a la sombra del Gulag. Adolfo Torrecilla

Aunque no tanto como del Holocausto, ya se sabe bastante de los “daños colaterales” del comunismo del S. XX. El coste en vidas de estos regímenes totalitarios ha sido inmenso, y no digamos el desgaste psicológico de años y años de miedo y terror.

Torrecilla, tras años de lecturas, lleva a cabo un ingente trabajo de recopilar, ordenar y resumir testimonios y estudios sobre la materia, en la extinta URSS y otros países del Este de Europa y Asia. Ver todo este material reunido resulta impresionante y contribuye a un esfuerzo necesario para que tantas víctimas no caigan en el olvido.

El comunismo provocó millones de deportaciones, confinamientos, ajusticiamientos, víctimas de todo tipo, delaciones, torturas y represión. ¿Cómo se explica la sumisión de tantos pueblos? ¿y la simpatía o la ambigüedad de un buen número de intelectuales? Todo se toca en este amplio estudio que habla de docenas de libros: epistolarios, memorias, diarios, novelas, ensayos y reportajes. Torrecilla lleva toda la vida hablando de libros y se nota, sólo habla de los más interesantes y es capaz de ir a lo esencial de cada uno en pocos párrafos. Qué es interesante y por qué, lo que se espera de un crítico de libros. Y además con amenidad y claridad. Sólo he leído al competo los comentarios de los libros que ya conocía, y he anotado varias sugerencias de lectura. Para leerlos todos habría que tener tanto interés (o pasión) por la materia como el autor, pero leer algunos al menos es imprescindible.

De los que yo he leído, destacaría, Diario de la felicidad (Steinhardt), La quinta esquina (Metter),  Un día de la vida de Ivan Denisovich (Solzhenitzyn) y Cisnes salvajes (Chang).  Yo me anoto algunos libros autobiográficos: Días felices en el infierno (Faludy), Cartas de la prisión (Florenski) y El vértigo (Eugenia Ginzburg) y alguna novela de Istrati.