McInerney. Al caer la luz

Años 80 en Manhattan, Russell y Corrine llevan cinco años casados. Él es editor y ella agente de bolsa en Wall Street. Llevan una intensa vida social y una aparentemente apacible vida conyugal, muy dependiente de las relaciones físicas.

El argumento tiene aspectos atractivos pues forman una pareja culta y sofisticada que se relaciona con escritores, periodistas, profesores  e inversores de buena posición económica. Es una comedia social urbana ligera con toques dramáticos que se centra en las relaciones de pareja y, sobre todo, en la infidelidad matrimonial. El lenguaje es grueso y las alusiones sexuales son frecuentes.

La novela es dialogada en un alto porcentaje, lo que aporta viveza, pero hubiera ganado con una labor de poda más exigente por parte del creador. Se detallan numerosos intercambios intrascendentes que aportan poco a la acción o al conocimiento de los personajes.

Libros del Asteroide ha publicado los últimos años buenas novelas norteamericanas sobre el matrimonio (Una mujer de recursos, de Elisabeth Forsythe, Un matrimonio feliz, de Rafael Yglesias, o En lugar seguro, de Wallace Stegner, por citar algunas), pero esta no es una de ellas. Es, además, la primera de una trilogía.

Abad Faciolince. El olvido que seremos

Héctor Abad Gómez, asesinado en Medellín en 1987 por paramilitares, fue un médico higienista y activo e incómodo político, que defendía en su país los derechos humanos. “Cristiano en religión, marxista en economía y liberal en política”, fue ante todo un padre cariñoso y un hombre honesto. Lo mataron con 65 años, y en el bolsillo de su pantalón llevaba un soneto de Borges, Epitafio, quizás apócrifo, y cuyo primer verso reza: Ya somos el olvido que seremos…

Veinte años después de su muerte, el hijo escritor (Medellín, 1958) rinde un emotivo homenaje a la memorial padre, la persona más importante e influyente de su vida. Estas páginas, que no forman un libro rencoroso ni pretenden hacer entender lo irracional, son un intento de mitigar el dolor con la escritura.

Mal catalogado como “novela”, el libro es un testimonio lleno de rabia y al mismo tiempo de cariño. Muy madurado durante años, el relato es duro y emocionante, sin truculencias pero realista a la hora de retratar un clima de violencia muy generalizado. Al poco de ser publicado por Seix Barral en 2006, se convirtió en un éxito de ventas. Alfagüara lo reedita ahora añadiendo un código QR que da acceso al documental Carta a una sombra, basado en el libro.

Leonard Michaels. Sylvia

Michaels (1933-2003) es otro brillante escritor judío neoyorquino que destacó sobre todo en el relato corto y en sus Diarios. A finales de los ochenta, tres décadas después de los hechos, se atrevió por fin a escribir sobre su primer y desastroso matrimonio y el resultado fue este intenso libro de 1992 que se traduce ahora en España. Ficción autobiográfica o memorias a secas, cuenta su vida con Sylvia desde 1960 a 1964, cuando él era novel escritor y ella acababa sus estudios. Ella es inestable, histérica y patológicamente susceptible, pasa de iluminaciones de superdotada a berrinches adolescentes. La relación es tóxica desde el primer momento: sexo compulsivo, peleas explosivas y dependencia enfermiza. El asunto termina muy mal, como se intuye desde la primera página.

El libro está muy pulido y el estilo es destacable. Todo se narra con claridad y sinceridad, recurriendo a veces a párrafos del diario que el autor llevaba en esos años.   Se cuenta muy bien el ambiente neoyorquino de los sesenta, los garitos de jazz, las drogas, la sexualidad depravada a la que conduce la tiranía de los sentimientos, las lecturas de Nietzsche, las películas aburridas de Antonioni. El autor, víctima vampirizada de un matrimonio infernal, lucha por sacar adelante su vocación a la escritura y por no verse arrastrado a una locura, en el ambiente y en el hogar, que puede asfixiar sus aspiraciones. La visión general que se trasmite del matrimonio es muy negativa.