Connelly. La habitación en llamas

Con pocas ganas, por entretenerme un poco, por lealtad, el último caso publicado del Detective Hieronymus Bosch, de la Unidad de Casos Abiertos del Departamento de Policía de Los Ángeles.

Cinismo, “todo el mundo cuenta o nadie cuenta”, mantener el impulso en una investigación, escuchar la escena, la sensación fantasmagórica (especie de presencia de aquellos que habían sido asesinados).

Connelly nos hadado muchos buenos momentos con Bosch, pero ya es hora de que su plan de jubilación postergada se convierta en definitivo.

Dazieri. El Ángel. Segunda novela de Dante y Colomba

La novela policiaca se apoya en dos oponentes: un criminal y un perseguidor. Todas son parecidas (de ahí el calificativo “novela de género”), un crimen, una investigación, confrontación final y resolución. El elemento diferenciador fundamental (nadie se arriesga a prescindir del suspense y muy pocos del triunfo final de las fuerzas del bien) es la originalidad del bueno o la del malo, o la de los dos. Muchas series de éxito se basan en el seguimiento transversal de la vida del bueno a lo largo de varias novelas en las que lo vemos enfrentarse a sucesivos enemigos.

Dazieri fabricó una primera novela de calidad que sorprendió, No está solo, sobre todo por la fuerza de la pareja investigadora. Ahora supera con nota el reto de la segunda de la serie, cuando ya no cuenta con la sorpresa que nos regaló en la primera. Lo compensa con un oponente formidable, uno de los más terribles que hemos visto en los últimos años. Cuando parece que ya se ha inventado todo, Dazieri introduce a Dante y a Colomba en medio de una trama de terrorismo, experimentos con niños, ONG’s, cárceles rusas y asesinos implacables y vengativos. La sombra de El Padre y algunos flecos de la primera novela de la serie planean por aquí, y es muy conveniente haberla leído antes. Dante y Colomba evolucionan, también la singular relación entre ellos.

Sin pretender tampoco hacer literatura, el italiano urde una trama destacable y evita los tópicos de hiper presencia de violencia (aunque la hay) y sexo (también hay detalles) tan comunes en estos territorios. Un libro que llama la atención. Dentro del estilo. Tantas novelas de crimen después, se agradece un autor que aún consiga producirnos un pellizco en el estómago.

Izzo. Montale II: Chourmo

Jean-Claude Izzo (1945-2000) es un escritor marsellés. Poeta y comunista. Inició en 1995 su trilogía sobre la Marsella criminal vista a través del policía Fabio Montale, célebre en el noir europeo. La primera, Total Khéops, es la más famosa.

Montale:  “Cada año tacho de mi agenda los nombres de los amigos que habían dicho una frase racista. Desprecio a los que solo aspiran a un coche nuevo y vacaciones en el Club Mediterráneo. Olvido a todos los que han jugado a la Loto. Amo la pesca y el silencio. Andar por las colinas. Beber Casis fresco. Lagavulin u Oban, en la noche cerrada. Hablo poco. Tengo opiniones sobre todo. La vida, la muerte. El Bien, el Mal. Me vuelve loco el cine. Me apasiona la música. Ya no leo novelas de mis contemporáneos. Y, sobre todo, detesto a los que no toman partido, a los tibios”.

Esta segunda es más embrollada en la trama. Parecidos ingredientes (Mafias –La pègre-, droga, policías corruptos, árabes, racismo, terrorismo) pero más confusa y sin la novedad de la figura de Montale y de sus amigos de infancia. La primera tenía un componente humano mas fuerte. Montale, después de un año retirado, se ve envuelto en la investigación de dos muertes. Barriadas periféricas e inmigrantes, paro, problemas sociales. La protagonista real, de nuevo, Marsella.

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