Bufalino y Camilleri

Bufalino es un escritor de singular personalidad y estilo. Gusta de la hipérbole y del exceso poético, posee un universo verbal  barroco y sumamente expresivo. Tiene el aire inconfundible de la literatura, que es mucho más que redactar e incluso narrar, y que no depende de lo que se esté contando. En Perorata del apestado, su primer -y quizás más famoso- libro, sitúa a un grupo de personajes en 1946, en un sanatorio para tuberculosos de la Conca d’Oro. El tema es la muerte. Me han venido a la cabeza, leyéndolo, Cunqueiro y Calvino (Italo). NOTABLE.

• Como no tengo ahora paciencia para novelas, y tengo buen recuerdo de Un mes con Montalbano, busco otra colección de relatos de Camilleri. La Nochevieja de Montalbano. Se me hacen más pesados esta vez. Y eso que el italiano es original en todas las historias y eficaz siempre en el modo de llevar las narraciones. Y el comisario está muy conseguido. Creo que el problema soy yo. BIEN.

Los casos del comisario Croce. Ricardo Piglia

Libro póstumo del recientemente fallecido escritor argentino (1941-2017) de conocida afición al género policiaco. El libro lo redactó, ya enfermo de ELA, con una tecnología que le permitía escribir con la mirada. Doce casos criminales donde el centro es la singular personalidad y método del comisario.

Croce, que ya apareciera en la novela Blanco nocturno,  es experto en buscar cinco pies al gato. “El sentido del mundo -dice en una ocasión- es contingente y errático. Hay que enlazarlo”. Sus pálpitos o inferencias silogísticas ponen patas arriba las convenciones de cualquier investigación, sus intuiciones quasi adivinatorias terminan dando en la diana con una precisión sobrenatural. Desfilan desaparecidos, dobles vidas, asesinatos y encarcelados injustamente, y se enmarcan los misterios con la historia del país, diferentes contextos sociales o ideas filosóficas. Croce además es compasivo y empático, y la gente se siente extrañamente inclinada a confiarse en él (lo cual, de paso, es útil a Piglia para hacer avanzar sus tramas). Un investigador original que recuerda al Adamsberg de Vargas.

El crimen demuestra la frágil línea entre el bien y el mal, y es un índice certero de la complejidad del ser humano. La familia, la sociedad, el amor o las pasiones siempre andan por medio y Piglia-Croce es un perspicaz estudioso del ser humano. El autor explica al final que todos los casos están inspirados en hechos reales. Croce es presentado como ateo. Hay algún comentario acerca de la religión que demuestra más ignorancia que maldad. Una colección que se lee con agrado: los casos resultan atractivos y Piglia es un escritor de calidad.

Bentley, El último caso de Philip Trent

E. C. Bentley, el amigo de Chesterton, escribe una brillante novela policial de enigma. El último caso de Philip Trent es refinado, british por los cuatro costados, con citas de poesías y canciones, más espeso de lo que se espera en el estilo de un policial, hasta que le coges el aire, y siempre entretenido. Muy adecuado…para los que gustan de este sentido de la acción y del misterio. BIEN.