Adiós a Manuel Vázquez Montalbán

Escritor infatigable y vitalista
(Barcelona, 1939 – Bangkok, 2003)

Ha fallecido un escritor de importancia en nuestro país y de destacado renombre en el extranjero. Desde los setenta, su voz y su literatura han sido un referente para un buen número de lectores, escritores y periodistas. Su frecuentísima presencia –casi siempre apreciativa- en los medios de comunicación se apoyó en algunas razones entre las que estaban: una incansable actualidad en las librerías con nuevos títulos, premios internacionales, un perfil apreciable para los periodistas (bronco, independiente, sincero, vitalista), y el cultivo de géneros de fácil resonancia de masas (ensayo-denuncia y novela negra policiaca). Sin duda su popularidad se ha visto beneficiada extraliterariamente por su activa militancia política en la izquierda y su imbricación en un mundo cultural (editorial) de tanto peso en España como es el catalán.

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Bond, James Bond

Me ha sorprendido esta película, de las mejores de acción que he visto últimamente.

El nuevo Bond es más duro que los anteriores, incluso un bruto. Quiere algo y lo toma. No varía de otras entregas la sofisticación electrónica, de armas y de coches. Cambia que el cine cada vez se hace mejor y es más espectacular. Por ejemplo, he visto pocas persecuciones más espectaculares que la que abre la película.

Una novedad: Bond es capaz de enamorarse y de autorreflexionar sobre su trabajo y, aunque no mucho, darse cuenta de que quizás no está muy bien. Quien desde luego no se cosca es su jefe, M, esta vez interpretado por una mujer, para la que todo vale si el fin es bueno (al menos para Gran Bretaña). La chulería que aporta Craig al personaje no cabe en la pantalla pero consigue hacerlo sin caer mal. Algunos intercambios verbales con su partenaire,a demás, son casi inteligentes. ¿Qué más se puede pedir a una película de acción? Daniel Craig y Eva Green están francamente bien.

Una peli que alquilé de rebote, de la que no esperaba mucho y que ha resultado un estupendo entretenimiento.

Por cierto, están editadas en bolsillo recientemente todas las novelas de Ian Fleming de la serie Bond. He leído un par de ellas y están bastante bien.

El angel negro, de Connolly

Charlie Parker sigue su cruzada particular contra el mal y Connolly continua indagando el porqué de tantas cosas que no funcionan entre los hombres. Otra vez hay ángeles y demonios, seres cuya naturaleza aterroriza, psicópatas del dolor que ponen los pelos de punta y bastante muerte. Los orígenes de esta historia se remontan esta vez a la mismísima creación del mundo; pasa por la edad media y llega hasta el S. XX con un cóctel de monjes, anticuarios, nazis, esculturas de huesos y sectas. Todo bastante bien hilvanado y terroríficamente verosímil.

Todo lo que muere, su primera novela, me resultó impactante. Las otras cuatro, incluída esta última, me han gustado pero algo menos. El angel negro es algo menos sangrienta pero más morbosa.

Creo que Connolly, pasa un poco en general en este género de novelas, tiene un problema con los finales. Trabaja una historia de una arquitectura apabullante para luego resolver con un clímax que no suele estar a la altura. También, esta vez, se excede un poco con la parafernalia histórica, en las subtramas sentimentales y descripciones ambientales.

No quiero ni imaginarme como deben ser las pesadillas del escritor irlandés cuando estas son las cosas que se le ocurren despierto.

Siempre he repetido que no es un escritor para todos los estómagos. Y, ojo, es adictivo.