Acido sulfúrico

Amelie Nothomb me parece una escritora interesante. No sólo porque escriba en francés, sus libros sean cortos y en España la publique Anagrama, tres cosas que a mi me atraen, sino también porque es original, directa, provocadora, sorprendente y nueva en cada libro. No la sigo de manera exhaustiva, pero sí a media distancia. De lo que he leído de ella lo que más me ha gustado es sin duda Estupor y temblores, aclamada en el mundo francófono y en España, una aguda parábola sobre lo asfixiante que puede llegar a ser el mundo laboral.

En Arguments he leído esta completa entrada sobre su última novela, un libro que hace pensar sobre la bazofia de los reality shows.

Tirano Banderas

Flaubert escribía a Louise Colet en una carta que la eficacia y la honradez de la novela está en dejar que los personajes actúen y las cosas sean. Presentar, no narrar. Baroja y Unamuno redactan, Valle escribe.

Vuelvo a a mirar en mi estantería los dos tomos de la edición de Espasa de la obra completa de Valle. La lectura del Valle de Umbral me presiona para leer lo que me falta: Lámpara maravillosa, Claves Líricas, Comedias, Ruedo, … quizás algo más.

Mi flechazo fue con Tirano. No entendí en su día Luces y algo más, aunque tampoco me entusiasmó, Divinas palabras. Me encantó la serie de Guerras Carlistas, notable a las Sonatas y a las colecciones de relatos. Ahora no recuerdo -de memoria- que me haya entusiasmado nada de su teatro. Tirano entraría entre las veinte primeras (¿o las diez?) de cualquier selección universal que ahora hiciera. Es una explosión de castellano como pocas veces he visto. Deslumbrante.

Miren esta página sobre Valle, está llena de cosas suculentas.

Thomas Mann

Thomas Mann es un escritor fascinante e inagotable. Hace un par de años intenté resumir en un artículo por qué me lo parece así, a la vez que ofrecía algunas pistas para la lectura de sus obras fundamentales. El interés que despiertan los grandes escritores nunca se desgasta y ha vuelto a ser actualidad recientemente, esta vez de modo tangencial, por la publicación en nuestro país de dos libros de su hijo Klaus. Si les interesa su familia (la de Mann), no se pierdan el libro de Reich-Ranicki Los Mann.