Halfón, Leonard, Vuillard y otros picoteos

• He terminado por derribo El amante de DURAS. No me ha gustado el estilo y no me ha cogido la historia, por otro lado del todo inmoral.
APROBADO.

• Lo último de SHRIVERLos Mandible (Anagrama, 2017)- merece poco la pena. Demasiados personajes, demasiado estrambóticos, poco desarrollados. No parece la misma autora del impactante libro de Kevin.
APROBADO.

• En cambio, está bastante bien Monasterio, de HALFÓN (Libros del Asteroide, 2014). Cómo vive un judío no practicante la boda de su hermana en Jerusalén con un ultraortodoxo. Breve, significativo e inteligente. Entreteje biografía (la muerte de su abuelo polaco) y anécdotas históricas (el corazón de Chopin, el número tatuado de Primo Levi,…). Va descubriendo el país con malestar creciente. Sencillo y lírico. Un libro sobre la identidad, y la intolerancia religiosa.
BIEN.

• Los relatos de LEONARD recogidos en El tren de las 3:10 a Yuma y otros relatos del Oeste (Valdemar) no son tan buenos como las dos novelas cortas que les comenté, pero entretienen.
BIEN.

CONNOLLY. El invierno del lobo. Episodio 13 de la Serie Charlie Parker. Ya ha llovido mucho desde Todo lo que muere, la impactante novela que inauguraba la serie en 1999. Aquí se reúnen varios de los oponentes de Parker en anteriores entregas. No es de las mejores pero hay alguna más flojilla.
BIEN.

VUILLARD ganó el año pasado el Goncourt con El orden del día (Tusquets, 2018). Breve recreación de los comienzos del nazismo. Una reunión de industriales que deciden financiar el nuevo régimen. Reuniones previas a la invasión de Austria, intrigas con el Canciller. No hay nada nuevo. Enésima versión de ¿cómo pudimos permitir que llegara a ocurrir esto?
BIEN.

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Réquiem de Ajmátova y Rimas de Bécquer

• El libro de Torrecilla me ha hecho buscar Réquiem, el intenso y desgarrado poema de Ajmátova. Vale la pena. Días más tarde, buscando un verso, he recaído en las Rimas de Bécquer y he vuelto a refrescarlas todas, un éxito seguro para los principiantes en poesía.

• Hace cuarenta años que murió Nabokov, uno de los grandes del pasado siglo. Uno de sus libros más famosos y originales es Pálido fuego. Un escritor escribe un poema de 999 versos antes de ser asesinado. Un profesor hace un largo comentario al poema. Eso es el libro. Nabokov lleva lejos su capacidad inventiva (lugares, palabras, trama), y somete la realidad a un juego de espejos irónico y algo gamberro. Un experimento de metaficción que parodia el ejercicio de la crítica literaria. El poema resulta poco comprensible en si mismo (al menos traducido) y el resultado es prácticamente igual tras leer los comentarios. Una sinopsis del libro en Wikipedia. No es el título que recomendaría de este autor. Mucho antes Pnin o La verdadera vida de Sebastian Knight.

• Se habla mucho de La uruguaya, del argentino Pedro Mairal. Es la historia de un desmoronamiento y ataca con todo al matrimonio y a la paternidad, presentados como una pérdida de individualidad. Hay más temas como la vida de los escritores (talleres literarios, vivir versus escribir, realidad versus pensamiento, etc). Tiene pasajes bastante divertidos y detalles sexuales explícitos. Un libro con gracia, lleno de  argentinismos que se entienden bien, rápido, divertido y pesimista.

• Otra argentina, Mariana Enríquez, Las cosas que perdimos en el fuego. Relatos con toques de misterio. Sosa. Los protagonistas son siempre mujeres y pocos hombres quedan bien. Se dejan leer, pero poco más. Se anuncia un elemento de terror, y siempre ocurren cosas raritas (casas abandonadas, fantasmas, niños malditos). Hay toques de realidad política argentina. No me ha parecido una lectura interesante.

• Once es la primera colección de relatos de Highsmith. Esperaba más. Hay fantasía, terror, crimen, sorpresa y buen ritmo narrativo. Pero pocos me han entusiasmado.

Goodis, Fante y Flaubert

• Piglia decía en sus Diarios que Goodis era el mejor norteamericano de novela negra. Disparen sobre el pianista es su libro más conocido y es muy bueno. No desmerece de los de Chandler, Hammett o McDonald (Ross). Aunque éstos son muy constantes, y de Goodis sólo conozco este. Aprovechando el impulso, he releído por tercera vez la primera de Hammett, Cosecha roja, y me ha vuelto a entretener tanto como la primera. Un valor seguro. Me ha costado más terminar El Círculo Matarese, uno de los novelones de Ludlum que no había leído (es el de Bourne, la inolvidable Progresión de Aquitania, etc): líoso y largo.

Espera a la primavera Bandini, es la primera de una serie de cuatro de Fante, un novelista norteamericano del que me encantó Llenos de vida. Es fresco, rebosa realidad y tiene un talento narrativo muy destacable.

Bouvard y Pécuchet es el experimento inacabado de Flaubert, un libro lleno de sorpresas con dos personajes inolvidables que lo intentan todo y no hacen bien nada. Al final, como parte del trabajo de los dos copistas, se incluyen el Catálogo de ideas chic y el Diccionario de tópicos. Para muy interesados en el escritor francés.

Invitado de honor es el tercer libro de relatos de Joy Williams. No es la mejor cuentista norteamericana, como dice la propaganda del libro, pero está bastante bien. Algunas de las historias está menos conseguida pero todas interesan por una cosa u otra. Poco complaciente, algo ruda a veces, y con una vista fina para el comportamiento humano. No creo que siga con las demás colecciones del tomo, pero está bien.

Después de muchos meses he terminado Las flores del mal. Sólo he tenido paciencia para leer en francés el primer tercio. Leer el resto en la traducción no versificada no ha tenido ningún sentido, al menos para mi.

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