Chéjov, Stephen King y el papa Francisco

Cartas de Chéjov (Fuentetaja, 2005) reúne una buena selección de comentarios sobre literatura, escritura y teatro. Escribe a su hermano, a otros escritores, a críticos literarios. Merecen la pena por la sabiduría que demuestran y por ver el carácter del hombre, que se muestra a la vez que sus cualidades como escritor. Los pasajes contenidos en el libro de Consejos a escritores (Alba, 2002), están casi todos sacados (diría yo) de estas cartas. Mejor leer la correspondencia  directamente.

Otro libro interesante sobre el quehacer del escritor es Mientras escribo, de Stephen King. Explica su biografía literaria (menos interesante) y aconseja sobre qué es importante a la hora de contar bien una historia, y está parte sí merece más la pena. No es un escritor que me atraiga especialmente, pero es serio con su trabajo y este libro lo prueba.

El libro de los vicios, de Soboczynski no es tan inspirado y sagaz como el que les comenté, pero se lee bien. Ataca tópicos muy arraigados socialmente (obsesión por la salud, guerra al tabaco, etc) con ironía y gracia. Son artículos del periodista polaco agrupados en un libro.

Si no han leído aún Amoris Laetitia, del Papa Francisco sobre la familia, no dejen de hacerlo. Un texto muy concreto (particularmente el cap. 4), animante y con los pies en el suelo. Me ha encantado.

Les hablaré más adelante de los tomos II y III de los Diarios de Piglia, muy valiosos, como el primero.

Se ha reeditado La mujer de tu prójimo, de Talese, un escandaloso reportaje sobre la vida sexual del americano que dio mucho que hablar en su día. En la línea de su libro sobre el voyerismo, e igualmente prescindible. Lean mejor el sensacional Retratos y encuentros.

GuardarGuardar

GuardarGuardar

GuardarGuardar

Chesterton y otras lecturas

• Por fin he dado con el Chesterton adecuado para mi. Tras fracasar (yo, no él, …, no sé) con algunas de sus novelas, relatos y biografías, estoy disfrutando con sus artículos, y esto va a ser una mina que voy a hacer que dure. Por ahora tengo recopilaciones de Auden (Acantilado), Silva (Renacimiento) y Manguel (de nuevo Acantilado); voy pasando de uno a otro y es una fiesta continua. No hay muchas lecturas así, con tanta concentración de gracia y verdad. He terminado también estos meses El hombre eterno, que me ha gustado bastante, pero menos. Son muy útiles los comentarios de Luis Daniel González a todas sus obras en Gramática de la gratitud.

• García Martín ha publicado este año dos libros de Diarios. He leído Nadie lo diría (2014-2015) y me ha gustado tanto como todos los demás. Son mi Salón de pasos perdidos, porque yo no sigo los de Trapiello.

• He seguido estos meses con los textos cortos de C. S. Lewis, estupendos: El diablo propone un brindis, Lo eterno sin disimulo y El perdón y otros ensayos. Me han gustado también mucho los artículos recogidos en Ser quien eres, en los que médicos, sacerdotes, filósofos y educadores reflexionan sobre la madurez de la personalidad.

• Un interesante reportaje periodístico sobre la mafia siciliana es el de Iñaki Domínguez, corresponsal que lleva años viviendo en Roma. Parece haber leído todo sobre el tema y lo resume y explica razonablemente bien. Merecen la pena estas Crónicas de Libros del KO. Sitúan hechos y personajes aunque, lógicamente, no logran explicar lo inexplicable.

• Leí hace años Punto y aparte (1992), que antologaba la poesía de Miguel D’Ors hasta esa fecha. Ahora leo la de Númenor (2001) que llega hasta 1999. Me ha vuelto a gustar mucho. También recomiendo los poemas de Enrique García-Máiquez del 2004 (Casa propia), que incluyen aquel famoso suyo que explica tan bien que el lector es un fingidor.

• Me ha decepcionado el Diario íntimo de los Goncourt (Alta Fulla, 1987). Esperaba mucho más. No sé si la selección que acaba de sacar Renacimiento es más jugosa. Habla de muchos escritores interesantes pero lo que se dice de ellos raramente es muy relevante. Tampoco les recomendaría los aforismos de Javier Salvago, un librito bastante cenizo y repetitivo, lleno de jeremiadas simplonas contra ricos y poderosos.

Diarios de Carrión (1961-2001)

Terminado el primer tomo de los Diarios de Ignacio Carrión (La hierba crece despacio, 1961-2001), desde sus 23 hasta sus 63 años. Luego vendrían los dos tomos de Molestia aparte y los Diarios finales.

Casi mil páginas de anotaciones personales, sobre su interior, sobre los suyos, sobre libros y sobre periodismo. Es un tipo sensible, inteligente, con sentido común, honesto, preparado y leído. También depresivo, con una traumática infancia que le marcó. Sin fe. Tremenda la descripción de la relación con su madre y amarga la ruptura de su matrimonio. No llegué a leer nunca su trabajo como periodista-corresponsal pero sus entrevistas eran famosas. Fue valorado en su profesión y estuvo en todo y con todos, casi siempre fuera de España.

Hay mil cosas interesantes en este libro que, según leo, levantó bastantes ampollas. Les dejo anotadas algunas de ellas, sobre todo las que tienen que ver con libros.