El inolvidable Lorenzo de Delibes

• Una bonita historia corta de BARICCO (Novecento). El pianista del océano. Un relato con pasión, inventiva y originalidad. 

• La novela de moda de COGNETTI (Las ocho montañas) está bien. Pero es larga. El padre y el hijo, el amigo, la montaña. Algunas ideas interesantes relaciones bien descritas….pero también paja.

• El inclasificable último libro de MUÑOZ MOLINA (Un andar solitario entre la gente), uno de los autores españoles que más valoro), cansa un poco. El autor piensa, lee, anda y recuerda. Inteligencia fértil y vasta cultura. Arriesgado, original, inteligente, sólido. Pero también repetitivo, algo espeso y  muy minoritario. 

• En busca de satisfacción fácil, recurro a relecturas seguras (DELIBES, Diario de un cazador) o a cómodos y entretenidos thrillers (BALDACCI, Los inocentes). El inolvidable Lorenzo no defrauda y las complejas y eléctricas tramas del americano tampoco. (Tiene gracia, Delibes y Baldacci en un mismo párrafo).

La sabiduría de Lao-Tsé

• El Tao te King, de Lao-Tsé, es uno de los textos fundamentales del taoísmo. Está compuesto por 80 breves piezas que comprenden un aprovechable compendio de sabiduría práctica sobre cómo conducirnos en la vida: relaciones con los demás, las cosas materiales, la humildad, la guerra, el mando, etc. Recomienda la simplicidad y mantener a raya los deseos, y da consejos válidos sobre el amor y el liderazgo. Está escrito unos 500 años adC. Me gustaron más las Analectas de Confucio, pero esta lectura ha valido la pena. BIEN.

Los hermosos años del castigo es una breve e intensa novela de Fleur Jaeggy, suiza que escribe en italiano. Habla de la amistad de dos chicas en un internado. La historia resulta en conjunto algo asfixiante, por la exagerada dependencia que se establece entre las dos y por el propio ambiente agobiante de la institución. BIEN.

El libro de Martínez Mesanza me lleva a los Sonetos de Francisco de Aldana, autor que desconocía por completo. Unas cincuenta piezas de asunto amoroso o religioso.  BIEN.

La segunda de Ramis: Las posesiones

2007. La narradora viaja a Mallorca preocupada por su padre, que empieza a tener comportamientos difíciles de explicar. Allí se reencuentra con un antiguo mentor y novio. Y, tercera línea argumental, se recuerdan unos sucesos de principios de los ochenta relativos al socio del abuelo de la narradora.

La novela radiografía un extendido vacío vital. Llámese poscinismo, posverdad, la falta de sentido y de propósito lleva a la superficialidad. La provisionalidad acaba en relaciones débiles y la ausencia de valores conduce a la corrupción y a la mentira.

En el libro todo esto es más descrito que analizado, no se llega al problema de fondo ni se insinúan soluciones. No es el papel de una novela, pero sí lo es emocionar y entretener y esta vez le falta a la autora la fuerza y tensión que logró en su primera novela. Ninguna de las tres líneas termina de interesarnos del todo y no hay asuntos ni enfoques nuevos en los temas abordados (familia, relaciones sentimentales, periodismo, escritura, poder, etc). En conjunto el libro es correcto pero poco destacable y su conclusión desalentadora: es mejor no indagar ni saber demasiado sobre los que queremos. APROBADO.