Marías, Tu rostro mañana

Estos son los comentarios que fui haciendo a las tres partes de Tu rostro mañana, última novela de Javier Marías. Como explico en la reseña a la tercera parte, recién editada, no creo que sea el mejor acercamiento a este autor.

Greguerías

Decepción: las Greguerías de Gómez de la Serna. Me han parecido la mayoría tontas, con poca gracia. La edición de Cátedra recoge unas 1.300 de las que sólo leo aburrido la mitad. Su definición “Metáfora + humor”. Acabo tan cansado que prescindo de la introducción crítica al dejar el libro.Transcribo algunas que me dan menos vergüenza.

Pingüino es una palabra atacada por las moscas.

No gozamos bien del canto del ruiseñor, porque siempre dudamos que sea el ruiseñor.

La arquitectura árabe es el agrandamiento del ojo de la cerradura.

La lógica es el pulverizador de la razón.

El que está en Venecia es el engañado que cree estar en Venecia. El que sueña con Venecia es el que está en Venecia.

El sueño es un pequeño adelanto que nos hace la muerte para que nos sea más fácil pasar la vida.

Delibes opera omnia

Delibes acaba de cumplir 87 años y lleva 9 sin escribir (ni publicar) novelas, desde El hereje. Para mi es de los mejores escritores que hemos tenido y, por supuesto, del siglo pasado. Ahora el Círculo de Lectores en colaboración con Destino, su editorial de toda la vida, van a publicar sus Obras Completas.

He leído sus 20 novelas y sólo dos no me han gustado, El tesoro y Parábola de un naúfrago. Prescindibles. Las demás están todas bien. Hay muy pocos escritores con esa regularidad.

Si alguien sólo estuviera dispuesto a leer cinco de sus libros, yo le recomendaría estos:

El camino (1950)
Señora de rojo sobre fondo gris (1991)
Mi idolatrado hijo Sisí (1953)
337A, Madera de héroe (1987)
Cinco horas con Mario (1966)

Esto es, sus dos libros más deliciosos, sus dos historias más potentes y donde ha rayado a más altura técnicamente.

Si quieren leer más, que querrán, podrían seguir con estos (los tres primeros, premiados): Continuar leyendo “Delibes opera omnia”