Algunos buenos libros para la vida

• MARCO AURELIO recoge en sus Meditaciones lo esencial del pensamiento estoico, filosofía con muchos elementos útiles para el buen vivir. El enfoque de la muerte, de cómo nos afecta lo que ocurre fuera de nosotros (incluido el comportamiento de los demás) y de cómo hemos de buscar el bien son sólo algunos de ellos. Recomiendo la edición de Cátedra.
SOBRESALIENTE.

• GOMÁ, Javier, Filosofía mínima (Galaxia Gutembreg, 2016). Sus microensayos reunidos. Culto, muy leído, con sentido común, breve y claro. No conozco su famosa tetralogía sobre la ejemplaridad. Estos textos ha sido un agradable descubrimiento.
NOTABLE.

• IBÁÑEZ LANGLOIS. Jesús (Palabra, 2017). Brevísimo acercamiento a la figura de Jesucristo. Un deslumbramiento, una fascinación, lo llama el poeta. Apenas tres parábolas, tres milagros, alguna consideración sobre los hitos que resumen treinta y tres años. Estilo impecable.
NOTABLE.

Dios en el banquillo, de LEWIS. Otra colección sensacional de breves artículos sobre la fe: lúcidos, brillantes y de una inteligencia insuperable. ¿Podemos llevar una vida buena sin creer en el cristianismo?, ¿quien es el Jesucristo histórico? o ¿sacerdotisas en la Iglesia? son algunas de las preguntas que se hace. Y responde.
NOTABLE.

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Beau Geste de P. C. Wren

Esto se está convirtiendo en una pequeña maldición, y voy a terminar no releyendo libros que me gustaron mucho hace años. Ahora me apetecía leer las dos continuaciones que no había leído de Beau Geste y releo antes,  lógicamente, la primera de la serie. No sólo no pienso seguir con las demás, sino que me ha costado terminar ésta. El comienzo es muy bueno, todo el asunto de qué paso en el fuerte africano y la desaparición de la joya. Desde ahí hasta la aclaración del enigma se hace muy largo. Cada vez estoy menos para novelas. Van a terminar teniendo razón Léautaud y Pla. Y me fastidia.

Iggulden. Estirpe (La Guerra de las dos rosas, III)

Entre 1455 y 1485 la casa de York y la de Lancaster se disputaron el trono de Inglaterra. El inglés Iggulden ha dedicado una tetralogía de novelas a contar con detalle el enfrentamiento de la rosa blanca contra la roja.

El conflicto se analiza básicamente desde la perspectiva de reyes y nobles, los que deciden, intrigan y pelean, pero el autor no descuida al pueblo llano, representado por los colonos. Es un acierto el personaje ficticio de Derry Brewer, jefe de espías. También destaca algún fuerte personaje femenino como Margarita de Anjou.

Esta tercera parte de la narración de la Guerra de los Treinta años se dedica al periodo 1461-1464 y tiene como epicentro la batalla de Towton, narrada con espectacularidad (los célebres arqueros ingleses).

Casi todo lo que se decía sobre Tormenta puede aplicarse a esta tercera parte (y a la segunda, Trinidad). Una narración con lenguaje claro y de lectura fluida.