Böll. Opiniones de un payaso

En el centenario del nacimiento del escritor alemán (1917-1985), Nobel en 1972, se reedita la más popular de sus novelas, quizás la más importante, publicada en 1963.

Hans Schnier, payaso profesional de veintiocho años, atraviesa una crisis importante: Marie le ha abandonado por otro y sus perspectivas profesionales están en prematura decadencia. Después de una actuación, regresa a su piso en Bonn y telefonea a varias personas para pedirles dinero. Al hilo de estas conversaciones vamos sabiendo cosas de su vida y sus opiniones sobre la realidad del país.

Böll, católico, ejerció de intelectual comprometido con su tiempo, crítico contra el abuso de poder y la injusticia que surgían en la sociedad alemana, fuera en la dura posguerra o en la posterior prosperidad consumista. Con sarcasmo e ironía, empleó su talento en señalar las contradicciones de una sociedad olvidadiza de su pasado inmediato. El libro ajusta cuentas al establishment, a los dos grandes partidos que gobiernan Alemania, al catolicismo, al funcionamiento social en general y al capitalismo en particular. Se lleva a cabo una mirada crítica a una Alemania marcada por las heridas causadas por la guerra, que se mostraba hipócritamente arrepentida del nazismo. Denuncia la toma de posiciones de los demócratas cristianos para conservar una importante parcela del poder político, que implicaba la perversión de las doctrinas cristianas en favor de unos intereses poco espirituales. Continuar leyendo “Böll. Opiniones de un payaso”

Lenz. El desertor

El manuscrito de esta segunda novela de Lenz, que data de 1951, no llega a publicarse hasta el año pasado, dos después de la muerte del prolífico y sólido autor alemán. No fue oportuno en ese momento (“por razones patrióticas”) sacar a la luz la historia de un soldado de la Wehrmacht que se pasa al Ejército Rojo soviético en el último verano de la Segunda Guerra Mundial. El asistente Proska se incorpora al frente oriental. El calor, el aburrimiento, sus amores con la polaca partisana Wanda y las conversaciones con el filosófico Wolfgang (el bien, el mal, la libertad, el sinsentido de la guerra) estimulan su conciencia y decide pasarse al enemigo. El clima diario de la unidad alemana anticipa el asfixiante Corazón en las tinieblas conradiano.

La carga simbólica de las peripecias de varios militares muestra la rica ambición creadora de un joven escritor, pero castiga al mismo tiempo, por su oscuridad, el nivel de interés que un lector común puede llegar a tener por Proska y los que están con él.

Están lejos aún los años de sus mejores novelas (Lección de alemán, Campo de maniobras, etc), escritas cuando llega a poseer el dominio de los originales puntos de vista elegidos y controla los ritmos del relato de forma maestra. No es cierto, como se dice en la publicidad que acompaña a la edición, que El desertor esté a la altura de ellas, pero es un relato -un duro y triste alegato antibelicista- que se deja leer y demuestra que es un autor interesante desde sus inicios.

Kafka. Narraciones cortas

Creo que ya sólo me queda por leer de Kafka sus epistolarios. Lo que más me gustó fueron sus Diarios, bastante menos sus novelas largas (editadas póstumamente y algunas inacabadas), y algo más las cortas y relatos, que es lo que ahora he concluido. Destacan sobre todo la archiconocida La transformación, La condena y En la colonia penitenciaria. Están bien algunas de las piezas cortas de Un médico rural, Contemplación y Un artista del hambre.

Nunca he compartido el grado de entusiasmo por Kafka que hay entre muchos buenos lectores, pero aprecio su importancia y me gusta su estilo inconfundible de periodos largos y precisos, su prosa expresionista y su tono forense-administrativo-burocrático. Tiene una gran imaginación, más evidente aún en las piezas cortas, todo es original y siempre quiere decirnos algo. Con Kafka el camino siempre es satisfactorio, independientemente de la anécdota y el final. Su estilo hipnótico, ver en lo que se fija (a veces apenas una situación, o una sensación), el uso frecuente de la primera persona. Si pueden, busquen la edición del Círculo de Lectores / Galaxia Gutemberg de la obra completa.