Montaigne y sus ensayos

Me preguntan por Montaigne. Rescato de unas notas de 2004:

Un nuevo amigo, Miguel. Llevo frecuentándole unas semanas aunque él no me conoce. Está muerto. Pero ha dejado escrito su pensamiento y me lo está contando. No pasamos ratos largos juntos porque estoy reservándole un trato muy especial, quiero asegurarme de que le recibo fresco, sin cansancio, con sorpresa. Sólo hago esto con la gente que me interesa mucho. Selecciono bastante lo que leo y aún así me suelo aburrir de casi cualquier libro si debo estar con él más de dos, tres, cuatro días.

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Diarios de Gide

Algunas notas sobre sus Diarios:

Gide sufre. Se siente superior (en algún aspecto lo era). Hipersensible. Excelentes retratos de caracteres en cinco líneas. Especialísima atención a lo que se escribe en Francia y mucho menos a lo exterior. Seducido por comunismo y por Rusia. Cristianismo enemigo de sus impulsos: solución, el cristianismo yerra. Llega a necesitar hacer apología de sus impulsos (esta convencido de que Corydon era necesario). Lástima de lúcida inteligencia dominada por los instintos. Familia y religión enemigos del progreso. Lo importante lo que siento, el artista se viste sentimentalmente “a medida”.

Flaubert

Flaubert llevaba leídos en el año de su muerte cerca de 1.500 libros para documentar Bouvard y Pécuchet, última e inacabada novela. Se negó a vivir, negó el mundo y la existencia, a cambio de la prosa.Su magisterio es sagrado para muchos escritores y es un indiscutible para todos los buenos lectores.

Si no lo conocen, lean al menos su Tres cuentos, con la inolvidable Felicité. Sus Cartas a Louise Colet son un clásico, lectura imprescindible para los amantes del proceso de escritura en general y de Flaubert en particular.