Clásicos para la vida, de Nuccio Ordine

Dos libros sobre libros que me han defraudado.

Clásicos para la vida, de Ordine, me ha gustado menos de lo que esperaba. Es una recopilación de artículos hablando sobre clásicos, señalando enseñanzas que podemos extraer de ellos. No aporta grandes cosas, están escritos para un público muy general. Cita y breve comentario. Parecido, pero inferior, al que comenté hace poco de Gómez Pérez. BIEN.

Las estrategias del narrador, de Silvia Adela Kohan es directamente malo, una chapuza de libro. Desordenado, repetitivo, confuso y poco trabajado. Parecen unos apuntes de clase mal tomados por alguien que no está entendiendo bien lo que oye. Enésimo intento por mi parte de encontrar algo que explique realmente bien la compleja y apasionante cuestión del punto de vista y la voz narrativa. SUSPENSO.

Bestiario de Borges y Memorias de un librero (Yánover)

Yánover fue un célebre librero argentino que murió en 2003. En sus memorias habla de la lectura, de su trayectoria y de su oficio. Buen humor y anécdotas divertidas. También recomendaciones. Libro ágil y ameno. ¿Leen los libreros? Él piensa que no y confiesa que es lector de prólogos. Incluye citas, reflexiones y aforismos (o sea, que algo sí lee), consejos a libreros. Yánover quiere gustar y hacer de paso algo de literatura. No me ha parecido un libro imprescindible pero se lee con gusto y agilidad. Ya les puse algo del texto. BIEN

Me ha cansado un poco el manual de zoología fantástica de Borges, bestiario que escribió a cuatro manos con Margarita Guerrero. Textos de todas las literaturas y épocas. Magia y mitos, criaturas asombrosas pero, en conjunto, reconoce él mismo, una zoología más pobre que la de Dios. Cancerbero, Catoblepas, Centauro, Odradek, Simurg, Sirenas, y así. APROBADO-BIEN (por ser él y por el esfuerzo recopilatorio).

Artículos de Azorín sobre libros

Interesante recopilación de 50 artículos agrupados en cuatro bloques: edición y difusión del libro, mundo de las bibliotecas, librerías de viejo y ferias del libro y, cuarto, la lectura. Tienen encanto. El costumbrismo madrileño dice poco al que no es de allí y el aire algo enfático de algunas recomendaciones y juicios resulta un poco antiguo, pero indudablemente era un buen conocedor del mundo del libro y tiene opiniones valiosas. Ya les puse sus recomendaciones de lecturas. Me quedo sobre todo con su análisis de la lectura en la madurez: pocos libros y autores, relecturas sobre todo, desaparece ansia de extensión (lo horizontal) y se quiere profundizar (lo vertical). “El joven lo lee todo y de todo aprovecha poco. El anciano lee poco y de lo poco le aprovecha todo”.

También hay cosas un poco asombrosas, como su recomendación de no tomar notas de los libros. Inexplicable la ausencia de pie de foto en las numerosas reproducciones que lo requerían, por lo demás en blanco y negro y de baja calidad.