Lenz. El desertor

El manuscrito de esta segunda novela de Lenz, que data de 1951, no llega a publicarse hasta el año pasado, dos después de la muerte del prolífico y sólido autor alemán. No fue oportuno en ese momento (“por razones patrióticas”) sacar a la luz la historia de un soldado de la Wehrmacht que se pasa al Ejército Rojo soviético en el último verano de la Segunda Guerra Mundial. El asistente Proska se incorpora al frente oriental. El calor, el aburrimiento, sus amores con la polaca partisana Wanda y las conversaciones con el filosófico Wolfgang (el bien, el mal, la libertad, el sinsentido de la guerra) estimulan su conciencia y decide pasarse al enemigo. El clima diario de la unidad alemana anticipa el asfixiante Corazón en las tinieblas conradiano.

La carga simbólica de las peripecias de varios militares muestra la rica ambición creadora de un joven escritor, pero castiga al mismo tiempo, por su oscuridad, el nivel de interés que un lector común puede llegar a tener por Proska y los que están con él.

Están lejos aún los años de sus mejores novelas (Lección de alemán, Campo de maniobras, etc), escritas cuando llega a poseer el dominio de los originales puntos de vista elegidos y controla los ritmos del relato de forma maestra. No es cierto, como se dice en la publicidad que acompaña a la edición, que El desertor esté a la altura de ellas, pero es un relato -un duro y triste alegato antibelicista- que se deja leer y demuestra que es un autor interesante desde sus inicios.

Mitología según Fernán Caballero

Cae en mis manos esta Mitología de Fernán Caballero, en la que repasa dioses, héroes y semidioses griegos y hombres célebres de Grecia. Homero, Zeus, Temístocles y Pericles mezclados en un totum revolutum algo demente pero tolerable. Haciendo abstracción de los “cúpole” y “enamorose”, y de muchas simplificaciones y estridentes juicios de valor, el conjunto es simpático y válido como primera introducción. Sabremos cuantas son Las musas, cuales los 12 trabajos de Hércules y el sentido de algunas locuciones de uso corriente tomadas de la mitología. Los mitos no tienen que ver con la verdad sino con la literatura, y no hay que pedirles más, así están bien y sólo por eso merece la pena conocerlos.

Iggulden. Estirpe (La Guerra de las dos rosas, III)

Entre 1455 y 1485 la casa de York y la de Lancaster se disputaron el trono de Inglaterra. El inglés Iggulden ha dedicado una tetralogía de novelas a contar con detalle el enfrentamiento de la rosa blanca contra la roja.

El conflicto se analiza básicamente desde la perspectiva de reyes y nobles, los que deciden, intrigan y pelean, pero el autor no descuida al pueblo llano, representado por los colonos. Es un acierto el personaje ficticio de Derry Brewer, jefe de espías. También destaca algún fuerte personaje femenino como Margarita de Anjou.

Esta tercera parte de la narración de la Guerra de los Treinta años se dedica al periodo 1461-1464 y tiene como epicentro la batalla de Towton, narrada con espectacularidad (los célebres arqueros ingleses).

Casi todo lo que se decía sobre Tormenta puede aplicarse a esta tercera parte (y a la segunda, Trinidad). Una narración con lenguaje claro y de lectura fluida.