El nervio óptico (Gainza) y Abril (Joseph Roth)

• El nervio óptico, de María Gainza, recopila varios relatos en torno al arte, la pintura, saber mirar. Combina historias de ficción con vidas y cuadros de pintores reales. Casi más ensayo narrativo que ficción. Un cuadro, su pasado, su presente, una historia que se le parece, quien lo pintó, quien lo tiene ahora, qué expresa. Hoy en día se pueden leer estos libros y mirar el cuadro a continuación sin salir del dispositivo. Buenas citas. Tradición de escritores interesados en el arte: Vila-Matas, Vidal-Folch, Jiménez Lozano, Muñoz Molina. BIEN.

• Abril, historia de un amor, es una nouvelle de Joseph Roth. El narrador llega a un pueblo, y en una breve estancia tiene tiempo de entablar dos relaciones amorosas. Luego se va. Un relato sobre lo que se está dispuesto a hacer (y lo que no) por el amor. No es de las mejores cosas que he leído de él. APROBADO.

Rita Indiana. Hecho en Saturno

Argenis Luna, dominicano, llega a La Habana para desintoxicarse de la droga y olvidar los efectos de un divorcio. Su padre goza de prestigio entre los revolucionarios y le costea la estancia hospitalaria. Allí conocerá a Susana. Vuelve a su país y regresa más adelante a por la mujer.

Argenis se arrastra por una existencia de veleidades pictóricas, sueños revolucionarios, impulsos sexuales y amistades tóxicas. La novela no conduce a ninguna parte sino que describe ambientes y pasa por encima de muchos personajes, sin detenerse apenas. El Doctor Bengoa, que suministra a Argemis los medicamentos, Vautroi, el vecino homosexual o Niurka, tía del protagonista y psiquiatra en República Dominicana.

Cuarta novela de la escritora dominicana (1977). El texto está plagado de localismos caribeños. El relato abunda en toscos y explícitos detalles sexuales.

Novelas cortas de Zweig, apuesta segura

• Tiendo últimamente a leer ficciones cortas. Los norteamericanos son buenos en esto. He leído por primera vez a GAUTREAUX (El mismo sitio, las mismas cosas) y a AYERS LAWSON (Virgen y otros relatos). los dos hacen piezas relativamente largas. El primero me ha gustado más, y especialmente el que da título a la colección. Ambientes rurales, pequeñas y grandes tragedias, realismo. La segunda es áspera y está algo obsesionada con lo sexual. Las cinco historias están bien construidas pero dejan mal sabor de boca. BIEN y APROBADO.

• También he terminado los relatos que no había leído de BORGES, sus últimos (contenidos en El oro de los tigres -que también incluye poesías-, El libro de arena y La Memoria de Shakespeare). Todos tienen calidad, sorpresas y afilado lenguaje. Inevitablemente hay repeticiones y no todos son sobresalientes. BIEN.

• Releo cuatro novelas cortas de ZWEIG, empujado por el entusiasmo de un amigo que acaba de descubrirlo (Mendel, el de los libros, Carta de una desconocida, Novela de ajedrez y Veinticuatro horas en la vida de una mujer). Todas están bien, personajes apasionados, pero me reafirmo es que es mucho mejor biógrafo-ensayista-memorialista. En todo caso, es una apuesta segura. BIEN.