Böll. Opiniones de un payaso

En el centenario del nacimiento del escritor alemán (1917-1985), Nobel en 1972, se reedita la más popular de sus novelas, quizás la más importante, publicada en 1963.

Hans Schnier, payaso profesional de veintiocho años, atraviesa una crisis importante: Marie le ha abandonado por otro y sus perspectivas profesionales están en prematura decadencia. Después de una actuación, regresa a su piso en Bonn y telefonea a varias personas para pedirles dinero. Al hilo de estas conversaciones vamos sabiendo cosas de su vida y sus opiniones sobre la realidad del país.

Böll, católico, ejerció de intelectual comprometido con su tiempo, crítico contra el abuso de poder y la injusticia que surgían en la sociedad alemana, fuera en la dura posguerra o en la posterior prosperidad consumista. Con sarcasmo e ironía, empleó su talento en señalar las contradicciones de una sociedad olvidadiza de su pasado inmediato. El libro ajusta cuentas al establishment, a los dos grandes partidos que gobiernan Alemania, al catolicismo, al funcionamiento social en general y al capitalismo en particular. Se lleva a cabo una mirada crítica a una Alemania marcada por las heridas causadas por la guerra, que se mostraba hipócritamente arrepentida del nazismo. Denuncia la toma de posiciones de los demócratas cristianos para conservar una importante parcela del poder político, que implicaba la perversión de las doctrinas cristianas en favor de unos intereses poco espirituales. Continue reading

Abad Faciolince. El olvido que seremos

Héctor Abad Gómez, asesinado en Medellín en 1987 por paramilitares, fue un médico higienista y activo e incómodo político, que defendía en su país los derechos humanos. “Cristiano en religión, marxista en economía y liberal en política”, fue ante todo un padre cariñoso y un hombre honesto. Lo mataron con 65 años, y en el bolsillo de su pantalón llevaba un soneto de Borges, Epitafio, quizás apócrifo, y cuyo primer verso reza: Ya somos el olvido que seremos…

Veinte años después de su muerte, el hijo escritor (Medellín, 1958) rinde un emotivo homenaje a la memorial padre, la persona más importante e influyente de su vida. Estas páginas, que no forman un libro rencoroso ni pretenden hacer entender lo irracional, son un intento de mitigar el dolor con la escritura.

Mal catalogado como “novela”, el libro es un testimonio lleno de rabia y al mismo tiempo de cariño. Muy madurado durante años, el relato es duro y emocionante, sin truculencias pero realista a la hora de retratar un clima de violencia muy generalizado. Al poco de ser publicado por Seix Barral en 2006, se convirtió en un éxito de ventas. Alfagüara lo reedita ahora añadiendo un código QR que da acceso al documental Carta a una sombra, basado en el libro.

Leonard Michaels. Sylvia

Michaels (1933-2003) es otro brillante escritor judío neoyorquino que destacó sobre todo en el relato corto y en sus Diarios. A finales de los ochenta, tres décadas después de los hechos, se atrevió por fin a escribir sobre su primer y desastroso matrimonio y el resultado fue este intenso libro de 1992 que se traduce ahora en España. Ficción autobiográfica o memorias a secas, cuenta su vida con Sylvia desde 1960 a 1964, cuando él era novel escritor y ella acababa sus estudios. Ella es inestable, histérica y patológicamente susceptible, pasa de iluminaciones de superdotada a berrinches adolescentes. La relación es tóxica desde el primer momento: sexo compulsivo, peleas explosivas y dependencia enfermiza. El asunto termina muy mal, como se intuye desde la primera página.

El libro está muy pulido y el estilo es destacable. Todo se narra con claridad y sinceridad, recurriendo a veces a párrafos del diario que el autor llevaba en esos años.   Se cuenta muy bien el ambiente neoyorquino de los sesenta, los garitos de jazz, las drogas, la sexualidad depravada a la que conduce la tiranía de los sentimientos, las lecturas de Nietzsche, las películas aburridas de Antonioni. El autor, víctima vampirizada de un matrimonio infernal, lucha por sacar adelante su vocación a la escritura y por no verse arrastrado a una locura, en el ambiente y en el hogar, que puede asfixiar sus aspiraciones. La visión general que se trasmite del matrimonio es muy negativa.