Escrutopo y Orugario

He releído con cuidado, a lo largo de un par de meses, tomando notas, las Cartas del diablo a su sobrino, de C. S. Lewis. Sigo pensando, como la primera vez que lo leí, que es un libro estupendo. Certero, animante, positivo, divertido, lleno de conocimiento y experiencia de la vida cristiana y de las posibilidades del corazón del hombre. Es imposible no verse retratado en muchas de las escaramuzas a las que se ve sometido el “paciente” del aprendiz de tentador. Lewis nos advierte de que siempre la verdad y la luz siempre pueden más, si se quiere.

Aquí les dejo la primera carta, para hacerse una idea del estilo y temática del volumen.

Steiner (1)

Oí hablar por primera vez de George Steiner hace casi veinte años. Lo recuerdo bien: Canarias, enero de 1990, un amigo leía Presencias reales. Más adelante me fui interesando más y más por la literatura teórica pero seguía descartando al erudito. Mi intuición me decía que iba a ofrecerme más de lo que yo necesitaba o podía asimilar. Acabo de leer Errata, unas memorias sui generis donde repasa sus inquietudes e intereses y hace balance de toda una vida.

Siendo su libro menos teórico, por así decir, ha confirmado por completo mis temores: está ABSOLUTAMENTE en otro nivel. El sabio ve mucho más que los demás. Si te aupas en sus hombros, por emplear la conocida imagen, puedes ver más lejos…o quedarte ciego al no estar preparado para ese tipo de visión. Entre la alta cultura y la cultura popular, distinción nitida que Steiner establece desde la primera página, pienso yo que hay un término intermedio, o varios.

Dicho esto, el libro me ha parecido magnífico y he aprendido cosas. Mañana detallaré algo más.

Margarita Moro

Eugenio Olivares ha publicado en noviembre en Rialp “Padre mío bueno”, perfil biográfico y epistolario de Margarita Moro Roper (hija de Santo Tomás Moro). Es profesor titular en Jaén de literatura inglesa medieval y experto en Moro. Esta es la reseña que preparé, donde explico por qué recomiendo su lectura.