Algunos buenos libros para la vida

• MARCO AURELIO recoge en sus Meditaciones lo esencial del pensamiento estoico, filosofía con muchos elementos útiles para el buen vivir. El enfoque de la muerte, de cómo nos afecta lo que ocurre fuera de nosotros (incluido el comportamiento de los demás) y de cómo hemos de buscar el bien son sólo algunos de ellos. Recomiendo la edición de Cátedra.
SOBRESALIENTE.

• GOMÁ, Javier, Filosofía mínima (Galaxia Gutembreg, 2016). Sus microensayos reunidos. Culto, muy leído, con sentido común, breve y claro. No conozco su famosa tetralogía sobre la ejemplaridad. Estos textos ha sido un agradable descubrimiento.
NOTABLE.

• IBÁÑEZ LANGLOIS. Jesús (Palabra, 2017). Brevísimo acercamiento a la figura de Jesucristo. Un deslumbramiento, una fascinación, lo llama el poeta. Apenas tres parábolas, tres milagros, alguna consideración sobre los hitos que resumen treinta y tres años. Estilo impecable.
NOTABLE.

Dios en el banquillo, de LEWIS. Otra colección sensacional de breves artículos sobre la fe: lúcidos, brillantes y de una inteligencia insuperable. ¿Podemos llevar una vida buena sin creer en el cristianismo?, ¿quien es el Jesucristo histórico? o ¿sacerdotisas en la Iglesia? son algunas de las preguntas que se hace. Y responde.
NOTABLE.

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Réquiem de Ajmátova y Rimas de Bécquer

• El libro de Torrecilla me ha hecho buscar Réquiem, el intenso y desgarrado poema de Ajmátova. Vale la pena. Días más tarde, buscando un verso, he recaído en las Rimas de Bécquer y he vuelto a refrescarlas todas, un éxito seguro para los principiantes en poesía.

• Hace cuarenta años que murió Nabokov, uno de los grandes del pasado siglo. Uno de sus libros más famosos y originales es Pálido fuego. Un escritor escribe un poema de 999 versos antes de ser asesinado. Un profesor hace un largo comentario al poema. Eso es el libro. Nabokov lleva lejos su capacidad inventiva (lugares, palabras, trama), y somete la realidad a un juego de espejos irónico y algo gamberro. Un experimento de metaficción que parodia el ejercicio de la crítica literaria. El poema resulta poco comprensible en si mismo (al menos traducido) y el resultado es prácticamente igual tras leer los comentarios. Una sinopsis del libro en Wikipedia. No es el título que recomendaría de este autor. Mucho antes Pnin o La verdadera vida de Sebastian Knight.

• Se habla mucho de La uruguaya, del argentino Pedro Mairal. Es la historia de un desmoronamiento y ataca con todo al matrimonio y a la paternidad, presentados como una pérdida de individualidad. Hay más temas como la vida de los escritores (talleres literarios, vivir versus escribir, realidad versus pensamiento, etc). Tiene pasajes bastante divertidos y detalles sexuales explícitos. Un libro con gracia, lleno de  argentinismos que se entienden bien, rápido, divertido y pesimista.

• Otra argentina, Mariana Enríquez, Las cosas que perdimos en el fuego. Relatos con toques de misterio. Sosa. Los protagonistas son siempre mujeres y pocos hombres quedan bien. Se dejan leer, pero poco más. Se anuncia un elemento de terror, y siempre ocurren cosas raritas (casas abandonadas, fantasmas, niños malditos). Hay toques de realidad política argentina. No me ha parecido una lectura interesante.

• Once es la primera colección de relatos de Highsmith. Esperaba más. Hay fantasía, terror, crimen, sorpresa y buen ritmo narrativo. Pero pocos me han entusiasmado.

Mitchell y sus crónicas de Nueva York

• Estas crónicas periodísticas de la Nueva York de los 40 y 50 no tienen desperdicio. Mitchell se revela como un periodista curioso, con fino oído para los diálogos, y de gran humanidad. Cae bien a la gente y derrocha empatía con todos. El resultado es un retrato lleno de vida, frescura y humor negro por el que no pasa el tiempo. Son semblanzas urbanas de gente corriente que, por un motivo u otro, le interesan. Es patente su querencia por los bares, los visionarios, los charlatanes y las personas “distintas”. Sus retratados se te meten dentro y resultan inolvidables: la cobradora de un cine, el fundador de la taberna que da título al libro, la mujer barbuda, un predicador fanático, Joe Gould (el profesor Gaviota). Es un claro precursor del Nuevo periodismo, del uso periodístico de técnicas literarias más propias de la ficción (Tom Wolfe, Gay Talese, Joan Didion, etc).

• El cine, un arte compartido (James F. Scott) es un libro técnico. Sus detallados análisis de tomas y fotografía, sonido, luz, interpretación, confección de un guión y montaje, dan idea de la riqueza y complejidad del cine y de su relación con otras artes. Una pega fundamental, es de 1975, y eso es mucho tratándose de cine. Dicho de otro modo, los referentes de Scott son Ciudadano Kane, Centauros del desierto, El acorazado Potemkin, Godard y Antonioni.

José Antonio Valenzuela hace en Narración un enfoque original del texto escrito con fines literarios. A partir del uso de indefinidos y de pretéritos imperfectos, estructura el texto en cinco estratos. Analiza el papel en la representación de la descripción, del narrador y de los tiempos verbales. Es claro y sistemático y son útiles los breves textos que emplea como ejemplos.

Scott Hahn y su esposa Kimberly se convirtieron al catolicismo a finales de los ochenta. Es interesante el proceso porque él era un pastor protestante, convencido anticatólico. Su itinerario de búsqueda de la verdad está lleno de pasión y honradez. Pagó un alto precio (profesional y familiar) pero siguió su conciencia. Todo esto se cuenta en Roma, dulce hogar, que he vuelto a leer ahora, después de muchos años, y que ha vuelto a apasionarme.