Mitología según Fernán Caballero

Cae en mis manos esta Mitología de Fernán Caballero, en la que repasa dioses, héroes y semidioses griegos y hombres célebres de Grecia. Homero, Zeus, Temístocles y Pericles mezclados en un totum revolutum algo demente pero tolerable. Haciendo abstracción de los “cúpole” y “enamorose”, y de muchas simplificaciones y estridentes juicios de valor, el conjunto es simpático y válido como primera introducción. Sabremos cuantas son Las musas, cuales los 12 trabajos de Hércules y el sentido de algunas locuciones de uso corriente tomadas de la mitología. Los mitos no tienen que ver con la verdad sino con la literatura, y no hay que pedirles más, así están bien y sólo por eso merece la pena conocerlos.

Las señoras. Jiménez Lozano

Las protagonistas de esta novela son dos señoras de 79 y 82 años, hermanas solteras, cultas y leídas. Hay un concurso televisivo y una pupila que vive con ellas, que hace la tesis y tiene algo que ver con las drogas. El resto de personajes son la asistenta, el canónigo, un doctor y el comisario. Lo mejor del libro son Constancia y Clemencia, contundentes, independientes y de marcada personalidad. Junto a eso, el excelente castellano de siempre del autor, al que siempre agradecemos, además, su brevedad.

Kafka. Narraciones cortas

Creo que ya sólo me queda por leer de Kafka sus epistolarios. Lo que más me gustó fueron sus Diarios, bastante menos sus novelas largas (editadas póstumamente y algunas inacabadas), y algo más las cortas y relatos, que es lo que ahora he concluido. Destacan sobre todo la archiconocida La transformación, La condena y En la colonia penitenciaria. Están bien algunas de las piezas cortas de Un médico rural, Contemplación y Un artista del hambre.

Nunca he compartido el grado de entusiasmo por Kafka que hay entre muchos buenos lectores, pero aprecio su importancia y me gusta su estilo inconfundible de periodos largos y precisos, su prosa expresionista y su tono forense-administrativo-burocrático. Tiene una gran imaginación, más evidente aún en las piezas cortas, todo es original y siempre quiere decirnos algo. Con Kafka el camino siempre es satisfactorio, independientemente de la anécdota y el final. Su estilo hipnótico, ver en lo que se fija (a veces apenas una situación, o una sensación), el uso frecuente de la primera persona. Si pueden, busquen la edición del Círculo de Lectores / Galaxia Gutemberg de la obra completa.