La ladrona de libros

 


Destaco de la última revista del Círculo de Lectores:

1. Biblioteca clásica Gredos. Colección de 12 títulos indiscutibles. César, Platón, tragedia griega, Homero y Virgilio, Cicerón.
2. Tres DVD, Los Mann, La novela del siglo.
3. Las Obras completas de Vargas Llosa tienen el inconveniente de que no todo está al mismo nivel.
4. Capote. Cuentos completos. Posiblemente lo que pida yo.
5. Arthur y George. Ultima novela de Juian Barnes, uno de los escritores ingleses actuales más interesante.
6. Inauguran una colección interesante de libros con su película correspondiente: Juicio y sentimiento, lo que el viento se llevó, El gatopardo, El doctor Zhivago. Una selección irreprochable.
7. En la sección de DVD aparecen dos cosas a las que me gustaría hincar el diente algún día: Los Soprano (mafia italoamericana) y 24 horas.
8. Primera noticia de un tal Steven Taylor, que ha creado una serie detectivesca en la Roma de César protagonizada por un tal Gordiano el Sabueso. (Espero que las novelas sean más ocurrentes que el apodo del detective).
9. La ladrona de libros, de Markus Zusak. Una historia sobre el poder de los libros: una niña, un acordeonistas, un boxeador judío, nazis fanáticos, hurtos y palabras. ¿Y si pido mejor este?

Umbral


Ha muerto Umbral. Uno de los escritores más geniales, inclasificables, independientes y corrosivos que nos quedaban. Un maestro del idioma, inventor de vocablos y retorcedor de frases. Con legión de imitadores. Cogía la idea, la aplastaba con palabras y nos sorprendía una y otra vez con usos deslumbrantes de la lengua. Nunca me ha llamado la atención leer sus novelas y las he aparcado sistemáticamente con miedo, creo que bastante fundado, a quedar defraudado. También he procurado seguir siempre bastante de lejos al personaje, con algunas ocurrencias graciosas pero con demasiado frecuentes salidas de tono, como cuando hizo unos experimentos con Viagra para escribir sobre sus impresiones. Sí me resultaban divertidos sus exabruptos y sus provocaciones a otros escritores.

Para mi Umbral era sobre todo sus columnas y sus Diccionarios de literatura. Mortal y rosa me resultó aburrida y nunca la he recomendado, aunque está tan bien escrita como casi todo lo suyo. Me gustó mucho, mucho, el libro que dedicó a Valle-Inclán (Los botines blancos de piqué).