Cercas, Gógol y Clarasó

Por lo de mi crisis con las novelas, espero que temporal, he leído recientemente varias colecciones de relatos. Por supuesto los nuevos de mi hermano Miguel (Cumplo 40) que ejemplifican con gracia y bastante imaginación cosas que pueden ocurrir en la crisis de madurez.

Nunca recomendaría públicamente un libro de Bukowski pero su trabajo es único e impactante en cualquiera de sus títulos (por ejemplo, en sus Escritos de un viejo indecente, uno de los menos brutales).

Me han decepcionado las novelas petersburguesas de Gógol, de quien retraso una y otra vez la célebre Almas muertas, por si acaso. El capote y La nariz, las más justamente famosas, no están mal, las otras tres son flojas y triviales. Su poética grotesca-fantástica-social no acaba de convencerme.

Leo por primera vez a Noel Clarasó, humorista catalán, que hace una divertida parodia de club de golf en los episodios de Campeones de golf. Claramente sabe de lo que habla. También de golf, aunque ya no se trata de relatos, les recomiendo uno de los libros de John Jacobs, Todo mi legado golfístico. Un sabio elegante y amable que sabe explicar de forma sencilla cosas bastante complicadas de hacer.

Relatos de Bukowsky

BUKOWSKIUn amigo entusiasmado con Bukowski (aunque, sobre todo, con sus Poemas), me anima a acercarme de nuevo a sus primeros libros publicados en España. No aguanto más que los primeros compases de los Relatos de locura cotidiana, que acaba de reeditar reunidos Anagrama. Es salvaje, zafio, vulgar y desagradable. Sexo y más sexo, alcohol, juego, enfermedad y locura, referencias explícitas a las necesidades fisiológicas por todas partes, drogas, psiquiatras. Gente sin trabajo, sin familia y sin hogar.

Se suele alabar su estilo, su sinceridad y su humor. A mi me resulta imposible abstraerme de lo que está contando y no me importan mucho esos logros. Me cuesta mucho ver su nombre al lado del de Carver, algo que es ya casi un tópico. Su leyenda está levantada sobre el malditismo y la brutalidad, sobre su cacareada “autenticidad”. Esto estaría muy bien si la transgresión y la sordidez fueran valores en alguna parte.