Más artículos de Delibes

DELIBES_FútbolDELIBES_He dichoHe dicho (1996) y El otro fútbol (1982) son recopilaciones de artículos de Delibes que se suman a Pegar la hebra (1990) y Vivir al día (1968).

A mi me gustan sobre todo los dedicados a amigos (Félix Rodríguez de la Fuente, Umbral, otros menos conocidos,…) y los de recuerdos. Después los de libros, suyos y de los demás: el premio Nadal, la novela El Alpe D’Huez, Faulkner, sus deudas literarias, etc. En tercer lugar pondría los de cine (sexo y violencia en el cine, Paco Rabal, el arte de dirigir niños, y otros). Y en cuarto lugar, que son los que leo primero para dejar lo mejor para el final, caza, naturaleza, fútbol, Castilla, periodismo o asuntos varios.

Es sin duda ya uno de nuestros clásicos, y se le puede coger por cualquier página de sus Obras Completas. Siempre está bien, siempre es honesto, siempre fundamenta lo que dice.

Correspondencia Delibes-Sobejano

DELIBES_CorrespondenciaEste libro de la Fundación Miguel Delibes recoge la correspondencia del escritor con el crítico Gonzalo Sobejano, durante el largo periodo de 1960 a 2009. Se conocen en una estancia de Delibes en Alemania y nace una amistad que durará toda la vida, a pesar de que no se ven demasiadas veces (Sobejano vive en Estados Unidos casi toda su vida).

Me ha gustado menos de lo que me esperaba. Sitios, personas, detalles organizativos, organización de encuentros, envíos de libros y artículos, gestiones con editoriales. Hay escaso contenido literario. Lo mejor, la amistad, cómo la intimidad va creciendo entre los dos.

Me pareció más sabrosa la correspondencia entre Vergés y Delibes que sacó Destino hace unos años.

Delibes. Un año de mi vida

DELIBES_DiarioDelibes no dejó unas memorias, sólo algunos recuerdos en forma de artículos y un dietario de un año, de junio del 69 a junio del 70.  Este, los artículos más personales y sus libros de viajes forman el tomo VII de sus Obras Completas (Círculo de lectores y Ediciones Destino, 2007).

Los temas tratados, día a día, son los mismos que los de sus artículos. Aquí se añaden menudencias domésticas, muy de pasada asuntos familiares, visitas que hace o recibe, actividades (conferencias, presentaciones), lecturas y comentario de noticias de la actualidad de ese periodo.

En cierto sentido se trata de un diario muy poco personal, y a la vez está todo Delibes de cuerpo entero. Nada de chismes ni revelaciones. Claro pero respetuoso con las cosas que no comparte. Por supuesto, su castellano riquísimo de siempre.

A mi me ha encantado, y me parece un complemento muy enriquecedor del Delibes novelista.