Seis de los grandes (Ellroy)


Larguísima y complejísima novela de Ellroy. USA años 60, desde el asesinato de JFK al de su hermano, pasando por el de MLK.
PODERES
Intereses económicos (La mafia, potentados tipo Howard Hughes)
El racismo (KKK)
Políticos, Seguridad (FBI, CIA)
Sindicato Camioneros (Hoffa), CLCS (King)ESCENARIOS
Cuba
Vietnam
Las Vegas, Dallas, Washington,…PEONES PRINCIPALES
Pete Bondurant
Wayne Tedrow Jr.
Ward Littell

Complejo modo de narrar:
El lector se encuentra con A) y B)
A) Los hechos (participan X, Y, Z…)
B) Lo que X cuenta a Y, distinto de lo que le cuenta a Z; lo que Y cuenta a Z, distinto de lo que cuenta a M ó N; y así…
La novela es el trenzado de A) y B) incluidas, a veces, alteraciones cronológicas.
X, Y y Z suelen ser tipos bastante listos, que hablan con edias palabras y frases llenas de sobrentendidos que el que tiene enfrente, igual de listo, pilla a la primera.
X, Y y Z juegan siempre a varias bandas.

No es fácil leer a Ellroy.

Aviso claro:
La violencia y el sexo están muy presentes. No es especialmente descriptivo pero siempre resulta brutal el modo de referirse a estas actividades, hiperpresentes en las vidas de casi todos los protagonistas.

Trilogías, 11 de 12

Novela negra

James ELLROY, Trilogía americana
América
Seis de los grandes
Sangre vagabunda

En este género, abundantemente tratado en este blog, es habitual la serialización. Así que sólo señalo esta “agrupación”, más o menos forzada, de tres de las mejores novelas de ELLROY.

Ellroy, una explicación

Estas complejas narraciones de la cara menos presentable de Los Ángeles aportan la historia social más auténtica sobre la ciudad en las décadas de los cuarenta y de los cincuenta, una época en que «hombres blancos malos hacían cosas malas en nombre de la autoridad». Los relatos de Ellroy son densos como una cárcel superpoblada, pero su estilo sincopado es engañoso: estallidos secos, entrecortados, staccatos, con frecuentes aliteraciones. Sin embargo, no son descargas inarticuladas. Cada frase rotunda lleva a la siguiente y hace avanzar la trama de forma ordenada. Los protagonistas son hombres profundamente heridos de ambos lados de la ley, cubiertos de cicatrices y corrompidos por lo que han visto.

[Fuente: prólogo del editor americano de Ola de crímenes, de James Ellroy]