Diarios de Jiménez Lozano y Vidal-Folch

Por gracia del préstamo interbibliotecario consigo dos tomos de diarios que quería leer desde hace tiempo. Segundo abecedario, de Jiménez Lozano, el segundo de su serie, es estupendo. Son realmente notas, más que un diario cronológico al uso, y es un libro, sobre todo, de pensamiento e ideas. Lecturas de historia y biografías, glosas políticas, comentarios a películas (muy alejadas del cine comercial), arte y pintura. La naturaleza, animales. El silencio. Sus propios libros y la percepción que tiene de su independencia y –por lo tanto- de su marginalidad. La queja acerca del materialismo y la mediocridad cultural y espiritual que ve a su alrededor. La religión (Port Royal, Pascal). La muerte. Escritores franceses. La Biblia. Un libro muy valioso, como los otros que leí, el cuarto y el sexto.

El otro, Lo que cuenta es la ilusión, el único diario publicado por  Vidal-Folch, tiene menos peso. Viajes, lecturas, cuadros, músicas, vecinos, noticias. Actos, artículos, presentaciones. Barcelona. Aire de pesimismo y suficiencia que me resultan poco simpáticos. Numeración incomprensible de las entradas (19.036, 19.059, 19.079,… ¿¿??). Citas ajenas interesantes.

Las señoras. Jiménez Lozano

Las protagonistas de esta novela son dos señoras de 79 y 82 años, hermanas solteras, cultas y leídas. Hay un concurso televisivo y una pupila que vive con ellas, que hace la tesis y tiene algo que ver con las drogas. El resto de personajes son la asistenta, el canónigo, un doctor y el comisario. Lo mejor del libro son Constancia y Clemencia, contundentes, independientes y de marcada personalidad. Junto a eso, el excelente castellano de siempre del autor, al que siempre agradecemos, además, su brevedad.

Los cuadernos de Rembrandt. Jiménez Lozano

JIMENEZ LOZANO_RembrandtSexto libro de notas de Jiménez Lozano. Un escritor castellano grave y profundo, espiritual y sereno, cristiano. Aquí no hay nada de paja. La cultura y la incultura, el janseanismo y las historias talmúdicas, sus lecturas (Kierkegaard, Canetti, Jünger, Bobin, Spinoza, Weil, los Goncourt,…), poemas, el lenguaje, la naturaleza, arte y pintura, la educación.

Pesimismo cultural. Por desgracia, muy informado.

Jiménez Lozano me parece un gigante. Muchas veces estoy seguro de no estar entendiendo todo lo que dice. Lee cosas de las que ni siquiera he oído hablar. Pero es agradable pasar ratos en su compañía, que algo siempre se va pegando.

Dice Joseph Roth, en una página de sus Crónicas berlinesas: “Dios nuestro Señor inventó la arena expresamente para los niños, a fin de que estos, en su sabia ignorancia de lo que es jugar, simbolizaran el sentido y el propósito de la actividad terrenal. Con la pala introduce la arena en un cubo de hojalata, La llevan a otro lugar y allí la vierten. Luego llegan otros niños y, de nuevo con la pala, devuelven la arena a su lugar de origen. Así es la vida”.

Nos acordamos del viejo Qohelet: todo lo que en este mundo ocurre se resume en que el sol sale, da una vuelta y se pone; para hacer lo mismo al día siguiente.