Némesis. El último Roth

ROTH_NémesisSi cumple lo prometido, Némesis será la última novela de Roth. Lejos de las mejores pero superior a las inmediatamente antecedentes.

Verano de 1944. El episodio esta vez es una epidemia de poliomielitis en Newark. Bucky Cantor no sólo no ha podido ir a la guerra contra los japoneses sino que sospecha que puede estar contagiando a sus alumnos judíos.

Temas de fondo: el sentido de la vida, la culpa, Dios y el mal, el miedo, el derecho a la felicidad, la responsabilidad y los dilemas. No está mal para apenas 200 páginas.

Naturalmente Roth no resuelve constructivamente nada de lo que plantea, no lo ha hecho nunca, pero vuelve a darnos una breve, intensa y emocionante historia, sin episodios nauseabundos y con un personaje que -por una vez- es una buena persona (aunque se las arregle para arruinar su vida).

Philip Roth, Príncipe de Asturias de las Letras 2012

En este blog pueden encontrar comentarios a muchos de sus libros, y ayer mismo preparé un breve artículo  para Aceprensa. Empieza así:

El Príncipe de Asturias de las Letras vuelve a mirar hacia el continente americano. Philip Roth (New Yersey, 1933), uno de los grandes de la novelística estadounidense del siglo XX, forma parte de una generación urbana de escritores judíos que empieza a producir a partir de la segunda guerra mundial (Bellow, Henry Roth, Malamud y Bashevis Singer, entre otros). Desde su primer libro de relatos (Adiós, Colón, 1959) ha publicado casi una treintena de novelas (la última: Némesis, 2010), algunas de ellas llevadas al cine, ha ganado repetidamente todos los premios posibles en su país (algunos varias veces) y suena cada año como candidato al Nobel. En su país existen una revista periódica y una sociedad sobre su obra.

Leer el artículo completo (Libre acceso).

Roth. La humillación

No sé por qué vuelvo a caer en la lectura de los libros de Roth. La verdad es que hace tiempo que no leía ninguno y me topé con este en la Biblioteca pública. Lo cogí.

Otra historia breve de artista crepuscular deprimido superado por los problemas de la última parte de la vida. Simon Axler ya no puede actuar en el teatro, después de haberlo sido todo. Su mujer le deja. Quiere suicidarse. Termina liándose con una lesbiana 25 años menor y pegándose un tiro. En el psiquiátrico había conocido a una mujer que asesina a su marido porque abusa de una hija menor de ella.

Toda esta alegría condimentada de ácidos comentarios sobre el matrimonio y sobre el papel de los padres en la vida de los hijos, y con pasajes pornográficos.

En fin… Siempre nos quedará Pastoral americana, Me casé con un comunista y alguna otra obra maestra.

¿Los novelistas no se jubilan? ¿nadie puede decirles que el talento no durá para siempre, o que puede malgastarse?