Indignación, de Roth

Más de lo mismo.

Marcus Messner cae a bayonetazos en una trinchera de Corea en 1951. Una prometedora vida que no logra sobrepasar los veinte años de edad. Indignación cuenta el último año de su existencia, en el que dejó su ciudad natal por un conflicto familiar, entró en una universidad que le obligaba a asistir a un servicio religioso semanal, se enamoró de la chica inadecuada y terminó sirviendo en una guerra que no comprendía. Tratándose de Roth, ya se sabe que todo está contado con maestría e intensidad, que es el padre de Marcus quien provoca la huída de Newark a Ohio, que los Messner son judíos, que Marcus es ateo y muy inteligente y que el sexo tiene un papel fundamental en su iniciación a la vida adulta y en esta historia.

Continuar leyendo “Indignación, de Roth”

El bien, el mal y la literatura


No puedo estar menos de acuerdo con esta concepción del arte de Philip Roth. La cita es larga pero vale la pena leerla entera para seguir su racionamiento. Está tomada de un artículo recogido en Lecturas de mi mismo, que he comentado hace unos días. Si tienen un poco de paciencia, descubrirán por qué libros que podrían ser excelentes sólo se quedan en buenas piezas técnicas.

Continuar leyendo “El bien, el mal y la literatura”

Philip Roth, Lecturas de mí mismo

Si hay algo que un escritor tan serio como Philip Roth se toma muy en serio, es la literatura y, en particular, su propio trabajo. Es un buen escritor y es importante, por eso se ha hablado mucho de él. La fama y el escándalo le llegaron muy pronto y por eso lleva muchos años explicándose a sí mismo y a su obra. Esta recopilación es una prueba.

Muchas cosas eran conocidas por Los hechos y de El oficio de escritor, pero sin duda este trabajo arroja nueva luz sobre una figura contemporánea clave. En la primera parte del libro se recogen varias entrevistas realizadas entre 1969 (tras El Lamento de Portnoy) y 1985 (tras la trilogía de Zuckerman). Se analiza la obsesión sexual, muy presente en su obra, particularmente en sus primeros libros. Justifica cómo la familia, la educación, la religión y la política son para él las fuerzas coercitivas por excelencia, canales del poder y sometimiento, otro tema clave recurrente en sus libros. Una y otra vez sale la cuestión de su condición judía. Roth explica que se guía por el gusto y el tacto literarios, y que no piensa en un público de determinada educación, tendencias políticas o religiosas y que hay que leer sus libros como obras de ficción.

Continuar leyendo “Philip Roth, Lecturas de mí mismo”