Días felices en Argüelles. Memorias de Umbral

UMBRAL_DíasEste libro me ha encantado y me he comprado al terminarlo Trilogía de Madrid, sus memorias literarias. Estas de Argüelles dice que son las periodísticas.

Habla de muchas cosas: la generación del 36, la prensa, Cela (“la prosa más expresiva, más retórica y sobria, más cuajada de la literatura española del siglo, después de Valle-Inclán“) y Hierro (“A sus pies, la bombona del oxígeno que de pronto se colgaba al hombro, como un ala de salud, para marcharse”).

Delibes, González Ruano, el 27, los 125 libros que ha escrito, los premios recibidos, los angloescritores y los socialrealistas. Umbral como periodista y/o poeta (“Yo no olvidaba que el dinero estaba en los periódicos, pero la poesía era el lujo de mi vida”).

Abundantes hechos, personas e ideas, enlazados magistralmente por la mente fértil y descarada de Umbral, quien en el fondo siempre estaba escribiendo el mismo libro (llámese Las palabras de la tribu, Un ser de lejanías o Diccionario de literatura: España: 1941-1995).

Umbral. Las palabras de la tribu

UMBRAL_Palabras_tribuMe ha parecido un libro inspiradísimo y lleno de datos y opiniones útiles. No merece la pena anotar las muchísimas cosas que he marcado, lo devuelvo a la BP y me lo compro.

Son unas memorias literarias, una visión subjetiva de las letras castellanas del S. XX, de Darío a Cela.

Cela y Ruano me infundieron una fe fanática en la literatura como forma de vida, no sólo como hobby. Vivían en escritores las 24 horas del día. Lo que no es literatura es marujeo social. ¿De qué hablan quienes no son escritores? Creo que no tengo un solo amigo que no sea escritor. Es la única especie humana que me interesa.

El 98, el 27, el socialrealismo. Muy pocos hispanoamericanos. Una selección muy personal de quien sí y quien no.  Da la impresión de que Umbral lo ha leído y pensado todo y tendré que esforzarme mucho para no hacer mías directamente muchas opiniones de autores que no he leído o he leído poco.

En fin, que lo lean. Y sin esperar a conocer el asunto de primera mano, porque se necesita media vida para leer a todos los escritores de los que habla.

Diarios de Umbral

De Umbral pienso sobre todos dos cosas:

UMBRAL_LejaníasUno. Que es mucho más que un famoso columnista. Su castellano y su imaginación, van a la par, bullen imparables y nos reconcilian con la literatura. Basta volver a él cuando nos aburren varios libros seguidos, de otros. Lo mejor, coinciden todos, son sus libros memorialísticos y sus artículos.

Dos. Que eso no basta para ser un gran escritor, a pesar de que muchos piensan que lo era y es algo de lo que él mismo estaba convencido. Un gran escritor tiene que decir cosas importantes. Si, además, es una buena persona…

Por todo esto, Un ser de lejanías, unos de sus últimos libros, líricas e íntimas confesiones, especie de examen de conciencia en forma de dietario, son fuegos de artificio que nos hacen pasar un buen rato, pero que deja poco tras su paso. Son sus obsesiones de siempre, el sexo, las jovencitas, escribir, leer, el mundillo de la fama y las duquesas, Madrid, Cela, etc. Aquí todo está algo matizado por la conciencia de que el tiempo se acaba, lo que a la vez le inspira una contundencia y sinceridad (hasta donde se puede saber) que lo convierte en uno de sus libros más íntimos.

A mi, con todo, me han gustado mucho muchas cosas, sobre todos las referidas al quehacer literario y a su visión de la metáfora. Y, por supuesto, el estilo.