Tirar la casa por la ventana

Se dice que alguien tira la casa por la ventana cuando de repente comienza a efectuar gastos superiores a los que acostumbraba. Tan contundente expresión nace da la costumbre que existía en el siglo pasado de tirar literalmente por la ventana los enseres del hogar cuando a alguien le tocaba la Lotería Nacional en España. Ésta nació (en España) bajo el reinado de Carlos III, quien la instauró por Orden de 30 de septiembre de 1763. Las primeras oficinas abrieron sus puertas al público en una casa de la plazuela de San Idelfonso, en Madrid. La estructura actual en décimos y sorteos periódicos fue instaurada en 1812 por las Cortes de Cádiz.

Mostrar la acción

La acción en el cuento quiere decir mostrar cómo son los personajes a partir de lo que hacen. Podríamos enunciar que un personaje es violento, pero la fuerza narrativa será mayor si lo vemos aventando objetos por la casa, gritándole a su mujer o participando en una riña por un incidente vial.

[Fuente: Guillermo Samperio, “Cómo se escribe un cuento», 2008. Selección y orden propios]

Verbo y acción

La sustancia del cuento es el verbo, pues los verbos implican acción y el cuento es un sistema de acciones de principio a fin. Así, podemos decir que la sustancia humana (venganza o celos) debe representarse con un hecho narrado; el hecho narrado se despliega en un sistema de acciones con base en los verbos, lo cual lleva a mostrar la sustancia humana, que a su vez es el hecho narrado, que es un sistema de acciones, y así circularmente hasta el infinito.

[Fuente: Guillermo Samperio, “Cómo se escribe un cuento», 2008. Selección y orden propios]