Szymborska. Correo literario: consejos a principiantes

Desde 1960 a 1981 la Premio Nobel polaca llevó una sección en la revista Vida literaria llamada Correo literario. En ella contestaba las cartas que acompañaban a los poemas y relatos que se recibían en la redacción con la aspiración de ser publicados.

Las 236 respuestas incluidas en esta selección son de rechazo. Demuestran un gran respeto hacia la literatura y un hondo conocimiento del quehacer del escritor. También reflejan paciencia y sentido del humor. Szymborska es brillante al analizar y divertida al aconsejar. Muestra una gran cultura que, en su caso, va pareja a un admirable sentido común. Sabe ser coloquial a la par que rigurosa, y siempre salva al aspirante al tiempo que destroza sin piedad un material de poco interés, sin gracia, poco trabajado, carente de talento, plagiado, mal presentado o con faltas de ortografía.

Unir palabras correctamente no es lo mismo que hacerlo con arte, e interesar a personas cercanas no es lo mismo que lograrlo con un oyente universal, que no otra cosa es publicar. Los consejos y comentarios son muy concretos y si bien no componen un manual de cómo escribir bien, algo que no se puede enseñar, como recuerda la autora, al menos ofrecen un amplio muestrario de defectos que hay que evitar en todo caso. Se insiste en la importancia del trabajo, de corregir, de leer mucho y bien, de saber elegir los temas y evitar los tópicos o de conocer bien a los propios personajes. Muchos están llamados a disfrutar de la lectura de buena literatura, pero pocos reciben el talento creador y no deben sacar sus escritos del ámbito privado.

Un acierto recoger estos breves artículos, que interesarán a todo amante de la escritura, de la lectura o del análisis de textos literarios. Si en sus Prosas reunidas (tres colecciones de Lecturas no obligatorias) se nos mostraba como una lectora curiosa e insaciable, aquí la vemos como crítica rigurosa, defensora nada sentimental del arte de la escritura y poseedora del arte de la disuasión amable pero contundente.

ALGUNOS EJEMPLOS

No todo el que sabe dibujar un gato sentado, una casa con humo saliendo de la chimenea y una cara compuesta por un círculo, dos rayas y un agujero será en el futuro un gran pintor. De momento sus poemas están justo en la fase de esos dibujos.

Sus poemas de momento son apenas correctos y con poemas como esos, como es de todos sabido, está empapelado el infierno de los poetas. Un escritor se forma en su interior, en el corazón y la cabeza: gracias a una innata predisposición a abstraerse, a vivir de forma emocional las cosas más pequeñas, asombrarse incluso ante aquello que los demás les parece normal.

No todos los poemas pueden ser tan arrebatadores como lo fuera X, pero todos tienen que ser una sorpresa. El adjetivo aceptable, corriente, lo descalifica automáticamente. La poesía es una celebración, no se da todos los días, sino solo muy de vez en cuando, es el fruto de un estado excepcional, una feliz casualidad. Ni siquiera los poetas con un gran bagaje literario están habituados a escribir poemas. Salvo que hayan dejado de ser poetas.

Sus poemas no contienen ni una imagen, ni una expresión que nos sorprenda por su frescura. Y es que la poesía, aunque trate temas tan manidos como el asombro frente a la primavera o la tristeza otoñal, lo tiene que hacer todo el tiempo como si fuera la primera vez, realizando nuevos descubrimientos líricos. Y caso contrario, ¿no es suficiente con lo que ya se escrito?

Le recomendamos la gramática de la lengua polaca tres veces al día después de desayuno, comida y cena.

Mi novio dice que soy demasiado guapa para escribir buena poesía. ¿Qué piensan de los poemas que adjunto? Creemos que es usted, efectivamente, una chica muy guapa.

Autor: Javier Cercas Rueda

En 1965 nací en Sevilla, donde he vivido casi treinta años con un pequeño paréntesis de cuatro en Jerez. En 1994 me trasladé a Granada, donde sigo desde entonces. Estudié Economía general, he vivido once años de mi vida en Colegios Mayores, y desde 1995 hago crítica de libros y he mantenido diferentes relaciones con el mundo de la comunicación. Entre las cosas que me hacen más feliz están mi familia, mis amigos, los libros que he leído y haber subido en bici el Galibier. AVISO IMPORTANTE Conviene volver a recordar que el autor de estas entradas, Francisco Javier Cercas Rueda (Sevilla, 1965), que firma sus escritos como Javier Cercas Rueda (en la foto a la derecha) y José Javier Cercas Mena (Ibahernando, Cáceres, 1962), que firma los suyos (como Soldados de Salamina) como Javier Cercas, somos dos personas distintas.