En 1995 cayó en mis manos 7 hábitos para personas altamente efectivas de Stephen Covey, después de amplios comentarios y calurosas recomendaciones. No es un libro de autoayuda, da consejos sobre cómo mejorar personalmente pero en orden al liderazgo, saber relacionarte y gobernar a los demás. Como para eso hay que empezar por gobernarse a uno mismo, los tres primeros hábitos trabajan esa línea. Los leí, estudié y resumí en apretadas fichas. Forré el libro y lo declaré imprescindible, convencido de estar acometiendo una lectura importante de mi vida. Hablé de él, lo recomendé con entusiasmo, lo instalé en mi biblioteca particular. Por razones que no vienen al caso, mi biblioteca particular no atesora más allá de cincuenta volúmenes, lo que da idea de lo imprescindible de cada uno de ellos. Pues bien, estamos en 2007… y aún no he leído los otros tres hábitos: ¿cómo se explica?
Autor: Javier Cercas Rueda
¿Escribiré?
¿No te has animado a escribir? Me preguntan a veces. Si no he sentido –hasta ahora- esa fuerza imperiosa presente en la vocación declarada de muchos escritores, quizás no sea la mía. ¿O es una excusa?
Tener historias dentro, tener personajes dentro que te piden les des vida: no los tengo.
Me interesa más la técnica, estructura, composición, modo de contar, voz, punto de vista. Y todo esto no son más que herramientas.
Creo que dejaría poco a la improvisación e inspiración, seguro que querría tener todo controladísimo. Sufriría. Así, quizás no salga nada natural.
Desde luego, comenzar por relato. Poesía ni en broma. También textos misceláneos: apuntes, ideas, pensamientos, dietarios, comentarios.
Encontrar una voz, un estilo. Lo primero.
