La tercera virgen

Una de las novelas más complejas de Fred Vargas, de las que he leído hasta ahora. El tema es conocido: la quimérica aspiración de huir de la muerte, la persecución del elixir de la vida. Una antigua fórmula medieval que incluye cabellos de mujeres vírgenes y huesos de ciervos y de gatos. Adamsberg consigue a duras penas relacionar extrañas desapariciones, saqueos de tumbas y mutilaciones de ciervos. A la vez debe lidiar con su difícil relación amorosa con Camille, y con un elemento de su infancia que reaparece buscando venganza. Danglard, Retancourt y demás habituales de la Brigada parisina completan una vez más el cuadro.

Interesante la cuestión de los criminales disociados.A mi me ha gustado mucho. Aunque, repito, Vargas es bastante singular. Ha de gustar su estilo de personajes y el modo de hacer avanzar las historias.

Balzac en agosto

En agosto he estado muy inactivo literariamente. Es decir, he leído poco. Ahora bien:- He visitado la tumba de algunos escritores en el Père Lechaise.
– He pateado las librerías Gibert en el barrio latino de París.
– He conocido el bar Les deux magots donde se sentaban Sartre y Beauvoir.
– He leído en francés la última novela de Fred Vargas. (Supe previamente que su francés es bastante bueno).
– He discutido sobre la probable falta de proyecto literario de Houellebecq.
– He comprado Les mistères de Paris, de Sue, casi inencontrable en castellano. 1100 págs de apasionante folletín decimonónico.
– He conocido a un mejicano muy simpático que tiene en su PDA un fichero de iSilo con todo Dostoievski en ruso. Lo mejor es que puede leerlo.
– He deambulado por los puestos de bouquinistes a orillas del Sena.
– He tenido frecuentes conversaciones sobre escritores franceses.
– Tengo el propósito de buscar un libro sobre Talleyrand escrito por el mayor especialista.

Algo es algo.