Por qué se escribe

Puede ser por culpa. A veces, escuchamos una voz interior que nos dice que no vamos a poder, que escribir no es una profesión redituable, que sólo vamos a perder el tiempo. Lo importante sería reconocer de dónde nos vienen esas ideas. Si nos auxiliamos de la teoría de Eric Berne, quien reconoce como las tres principales voces interiores al yo niño, que se caracteriza por ser lúdico, creativo, con imaginación desbordada; el yo adulto, que sigue las reglas, aprende técnicas, es moral, y el yo padre, que puede ser punitivo, que descalifica, censura, regaña, o bien, constructivo, que ayuda a crecer. Tendríamos que entrenarnos para escuchar aquellas voces que nos ayuden a crear y aprender a descalificar las que nos paralicen. Para todo escritor, escribir es una necesidad. Si somos capaces de alejarnos de la pluma y el papel sin dolor, sin sentirnos anulados, mejor dediquémonos a otra cosa.

[Fuente: Guillermo Samperio, “Cómo se escribe un cuento», 2008]

Galicismos

Remarcar. Significa «volver a marcar». Es galicismo en lugar de destacar, subrayar, hacer hincapié, manifestar, señalar, poner de relieve, llamar la atención…

Rendir un servicio. Mejor que este galicismo prestar un servicio.

Sobre. Evítese el empleo galicista de sobre por de. No debe escribirse: «padecen esta enfermedad uno sobre diez españoles».

Sobredimensionar. Galicismo con el significado de «dan a algo dimensiones mayores de las necesarias». Sustitúyase por exagerar o desorbitar.

Venir de + infinitivo. Con el significado de acabar de es un galicismo.

Rasgos del cuento (3 de 3)

Fluido y comprensible
Una narración fluida, comprensible a la primera lectura, jugará a favor del cuento.
……….
Amorales
Los cuentos muestran el mundo que los ojos del escritor ven, jamás buscan aleccionar, no emiten juicios morales, éticos o políticos; eso se lo dejan a las fábulas o a los panfletos.

[Fuente: Guillermo Samperio, “Cómo se escribe un cuento», 2008. Selección y orden propios]