El Planeta a Millás

Hubo una época en la que mi trabajo me llevaba a leer cada día varios periódicos, entre ellos El Mundo. Siempre esperaba con ilusión, además de las de Umbral y Rigalt, las columnas de Millás. Tenía algunas deslumbrantes, otras desternillantes, casi siempre con sorpresa e inteligencia. Otras veces desbarraba, sobre todo cuando se metía en asuntos éticos en los que mostraba una desinformación preocupante en una pluma tan aguda. Es un escritor con chispa que se mueve de maravilla en las distancias cortas.

Otra cosa son sus novelas. Sólo he leído una (El orden alfabético) y he tenido bastante. Resulta un poco agotador en su surrealismo kafkiano, su humor conceptual, su ingenio satírico y su feroz anticatolicismo. Ya había ganado el Nadal, el Primavera y ahora le dan el Planeta. No voy a leerlo, aunque llevaba tiempo sin pensar en él (en Millás) y quizás, si cae en mis manos alguna de las recopilaciones de artículos que tiene publicadas…

Nunca he oído nada que me guste de Boris Izaguirre, el finalista, así que no diré nada de él.

Recuerdo de Umbral


Un artículo bastante equilibrado de Adolfo Torrecilla.

La escritura como narcótico
Con la muerte de Francisco Umbral (1935-2007) desaparece uno de los escritores más representativos de la literatura española de la segunda mitad del siglo XX. Autor de más de ochenta títulos (novelas, memorias, autobiografías, crónicas, libros de relatos…) y de miles de artículos en diarios y revistas, Umbral ha sido alabado especialmente como renovador del lenguaje literario y periodístico, autor de páginas que han alimentado su leyenda de personaje polémico y provocador.

Firmado por Adolfo Torrecilla
Fecha: 5 Septiembre 2007

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