Concebir no es decir

El arte de bien decir lo que se piensa es distinto de la facultad de pensar; ésta puede ser muy grande en profundidad, en altura, en extensión, y el otro puede no existir. El talento de expresarse bien no es el de concebir; el primero hace a los grandes escritores; el segundo, a los grandes ingenios. Añádase que aquellos que poseen en potencia ambas cualidades no las ejercen siempre y a menudo advierten que una actúa sin la otra. ¡Cuántos son los que tienen pluma, pero no tinta! ¡Cuántos más tienen pluma, tinta, pero no papel, es decir, la materia en la que pueda ejercitarse su estilo!

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Sólo buscando las palabras se encuentran los pensamientos.

Joseph Joubert (1754-1824)
Pensamientos sobre arte y literatura
Ed. Periférica, 2007

El día en que Nietzsche lloró

Destaco de los culturales de los últimos días:

Ya se hacen eco de la nueva novela de Mendoza. Y con cierto despliegue: reseñas, entrevistas, etc. Ya opiné sobre esto hace unos días.

En ABCD Sánchez-Ostiz reseña el estupendo e insuficiente tomito de Joubert. Es lógico que este libro llame la atención de reseñistas-escritores.

En La Gaceta se habla de El brujo del cuervo, un tocho de 700 págs. sobre injusticias raciales en Africa. Promete.

Me asombra seguir viendo la exigente Vida y destino en la lista de libros más vendidos. Parece que se compra, me gustaría saber si se lee.

Destino reedita El día en que Nietzsche lloró. Es una novela que leí hace unos años y me gustó mucho. Va de la pasión del filósofo por Lou Salomé y de cómo ella juega con él. Y con otros.