
En el número de IX de Nuestro Tiempo leo un interesante artículo de Tomás Baviera sobre El Señor de los Anillos,«Un libro básicamente para disfrutar».
Resumo (con mis palabras) sus ideas principales:
Tolkien explicó en muchas cartas a sus lectores que la novela no contiene ningún tipo de alegoría moral, política o contemporánea, «Fue escrito para entretener, es un cuento de hadas escrito para adultos». Es un cuento autónomo que puede sobrevivir al tiempo. Pero vincula cuentos de hadas (de fantasía) a la alegría, relacionada para él con la Encarnación de Cristo y la Redención.

