Delibes. Un año de mi vida

DELIBES_DiarioDelibes no dejó unas memorias, sólo algunos recuerdos en forma de artículos y un dietario de un año, de junio del 69 a junio del 70.  Este, los artículos más personales y sus libros de viajes forman el tomo VII de sus Obras Completas (Círculo de lectores y Ediciones Destino, 2007).

Los temas tratados, día a día, son los mismos que los de sus artículos. Aquí se añaden menudencias domésticas, muy de pasada asuntos familiares, visitas que hace o recibe, actividades (conferencias, presentaciones), lecturas y comentario de noticias de la actualidad de ese periodo.

En cierto sentido se trata de un diario muy poco personal, y a la vez está todo Delibes de cuerpo entero. Nada de chismes ni revelaciones. Claro pero respetuoso con las cosas que no comparte. Por supuesto, su castellano riquísimo de siempre.

A mi me ha encantado, y me parece un complemento muy enriquecedor del Delibes novelista.

Relámpagos. Nuevos aforismos de Eder

EDER
Estupenda esta nueva recopilación de aforismos de Eder.

Reproduzco este acertado párrafo final (que, por cierto, no queda claro si es del propio autor o no):

El aforismo como relámpago

El amor, la muerte, el paso del tiempo, los viajes, la injusticia, del destino, el poder, los paraísos perdidos, el egoísmo, el sentido de la vida, la amistad, la ambición, la belleza. Punto. Éstos son los grandes temas literarios. El escritor de aforismos escribe sobre todos estos temas osadamente porque el género es así, superficial y profundo a la vez. Con la máxima brevedad el aforista trata de decir algo que merezca la pena de ser leído y recordado. Perfección formal, agudeza, lucidez, ironía y gracia son algunas de las características que salvan al género aforista. Si no, se cae en la tonta ingeniosidad, en las meras ocurrencias, en una estéril grandilocuencia. Pero cuando el aforista acierta se produce el milagro. Los buenos aforismos son como relámpagos en la oscuridad.

He marcado tantos que no vale la pena reproducir algunos. A mi me interesan más los consejos, los que ayudan a vivir, los que me afectan, aunque también disfruto con sus ocurrencias, sus comparaciones felices y los reconocimientos de cosas que yo también pensaba y nunca hubiera dicho tan bien. Eder es claro, sencillo, A es B, tiempos en presente, construcciones transparentes. Casi todas sus frases tienen algo, es difícil descartar alguna absolutamente.

Por si no quedó claro la otra vez que apareció por aquí, no pierdan más tiempo y léanlo cuanto antes. También tiene actividad en presente en Facebook.

Aquí pueden ver a Eder leyendo algunos de estos aforismos.

Delibes. Pegar la hebra

DELIBES_HebraEn contra de lo que pueda parecer, tengo una biblioteca (de papel) reducidísima. Son circunstancias. Entre ese puñado de libros están los tomos de Obras Completas de Delibes, siete, que sacó hace unos años el Círculo de Lectores. Estupenda edición. Mi propósito es releer sus 20 novelas, o la gran mayoría de ellas al menos. Los libros de caza me superan un poco. Este verano he empezado con el tomo memorialístico y con sus libros periodísticos. No tienen desperdicio.

Pegar la hebra (1990), el tercero de sus cuatro principales recopilaciones de artículos, reúne una treintena de piezas sobre sus temas de siempre: naturaleza y caza, periodismo, libros, amigos, cine, la vida misma, fútbol, recuerdos. Las personas que nos rodean, nuestros intereses y el valor que damos a cada cosa, son algo que nos retrata. En estos textos vemos otra vez al escritor de magnífica pluma y vigorosa argumentación, pero sobre todo a la persona. He disfrutado mucho con esta lectura, casi tanto como, en otro tiempo, con la de la mayoría de sus novelas.

Advierto que los responsables de esta edición han optado por ordenar los artículos por temas, no por recopilaciones publicadas. A mi me ha parecido más entretenido y variado leerlos como los agrupó el autor. Solo así por ejemplo, en mi caso, podría hacer pasar los de asuntos que me interesan muy poco (caza, naturaleza, fútbol).