El esclavo de Filemón

Onésimo es un esclavo que huye de la hacienda donde ejerce como capataz para su amo Filemón, en Colosas, y vuelve al cabo de los años pidiendo su libertad con una carta de recomendación firmada en Roma por el apóstol Pablo. Este documento forma parte del corpus paulino y es prácticamente cuanto se sabe a ciencia cierta de este personaje. El resto es novela. Ivars se apoya en las fuentes históricas del periodo, en lo que conocemos de la vida de los primeros cristianos y en una detallada reconstrucción geográfica de lugares y ciudades, para recrear lo que podría haber sido el periplo de Onésimo en esos años.

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Pueden leer la reseña completa en Aceprensa (libre acceso).

En llamas y Sinsajo

El segundo libro me ha superado. Hay una rebelión de los distritos contra el capitolio y ¡¡otros juegos!! Ya sin la sorpresa del primer libro, de nuevo multitud de nombres de nuevos personajes y todo muy parecido. Lo leo por completo en diagonal, igual que el tercero. En mi opinión, todo podría haberse metido en un solo libro. Por lo que leo, la película se basa sólo en el primer libro.

Vean aquí el comentario en Aceprensa de Luis Daniel González. Coincido básicamente con él en que estas novelas son morbosas y poco educativas. Y sólo es entretenida la primera.

No pierdan el tiempo con estos libros y a otra cosa.

 

Juegos del hambre

Acaba de salir la película de este libro, primero de una trilogía y le echo un vistazo en formato electrónico. Tiene buena pinta la historia. En el futuro, el mundo se encuentra dividido en 12 estados dominados por el Capitolio. Más bien esclavizados. Cada año se celebra una competición a muerte donde cada distrito aporta un chico y una chica. El primer libro cuenta el desarrollo de la última edición de estos Juegos del hambre.

La idea en sí es espeluznante. Hay ingredientes de ciencia ficción, de aventura, de romanticismo, de reality-show (todo es retransmitido por TV) y de novela de adolescentes. La autora tiene imaginación y hay abundantes sorpresas y giros ingeniosos.

Hay más temas por ahí, como el culto al cuerpo y a la apariencia, la lucha por la libertad y la dignidad personal, la supervivencia justificando el salvajismo, el peso de las decisiones personales, etc.

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