Szymborska

 Me ha encantado este libro.

Siempre he desconfiado de la expresión «lee todo lo que cae en sus manos», nadie tiene tanto tiempo para perderlo así ni tan poco criterio para seleccionar entre un material de por si infinito. Pero parece que la curiosidad de esta polaca premio nóbel no tiene límites, y casi hace de esa frase un lema de su vida.

¿A quien se le ocurre leer un libro sobre anécdotas de científicos, o sobre lemmings, hechizos, terrarios, historia de la higiene, historia de la moda, del humor francés, las brujas, accidentes domésticos, cómo empapelar tu casa, animales domésticos, el alfabeto chino, …? No sigo porque ya se hacen una idea.

El volumen recoge las originales reseñas que hizo la autora durante años a esta serie de libros tan singular. No siempre cuenta mucho de los textos, sino que toma pie de ellos para opinar sobre esto y aquello con sencillez, buen estilo, sentido común y un humor muy agradable.

San Agustín

He aprovechado varios desplazamientos en el coche para oir Las confesiones de S. Agustín. No he leído nunca el original pero sí, dos veces, la estupenda versión en castellano actual del escritor Pedro Antonio Urbina, que es lo que recomiendo hacer con este clásico.

El audiolibro de Edibesa resulta un buen repaso, aunque no se trata del 100% del texto. Así, algunas argumentaciones quedan algo flojas. A pesar de todo, contiene todo lo esencial.

Este es un libro importante, sincero y vibrante, que nadie debería dejar de leer. Después de 17 siglos en el candelero, sería pretencioso por mi parte defender su importancia, así que me limito a recordarles que está ahí esperándoles, en las farragosas traducciones españolas, en la versión mencionada, en audiolibro, o como sea. Léanlo.

James Thompson, segunda novela


Conocimos al inspector Kari Vaara en Angeles en la nieve, primera novela de Thompson, un norteamericano de Kentucky (1967) que lleva en Finlandia más de diez años. Ahora lo encontramos en Helsinki, un año después, lamiéndose las heridas del tremendo caso que resolvió en Laponia. Thompson sigue escarbando en su compleja personalidad, en su pasado, en el choque cultural que sigue digiriendo su mujer (norteamericana) y en su obsesiva dedicación a proteger al débil, tarea que lleva a cabo hasta el final, cueste lo que cueste. Vaara es incorruptible e implacable, a veces violento. En una competición de policías duros quedaría entre los primeros y, a la vez, es entregado y tierno con los que quiere. Y honesto. Sin duda un buen personaje, el principal atractivo de la serie.

El otro protagonista es Finlandia. Su clima, el carácter de sus gentes, su historia. Thompson se centra en su cara negra, en el círculo dantesco donde reside el diablo. El racismo, el alcohol, la frialdad, la corrupción. Una de las líneas de la novela revisa el colaboracionismo con el holocausto judío. Vaara debe interrogar a un héroe de guerra de noventa años y averiguar si exterminó a judíos en el Stalag 309. En paralelo, el caso gordo de esta articulada novela consiste en el cruel asesinato de una mujer a manos, supuestamente, de su amante. Vaara sigue una pista que le lleva hasta la corrupción del poder y a un mundo macabro de sexo fetichista. Además de con todo esto, Vaara se las verá con la visita de sus cuñados norteamericanos y con, al menos, tres muertes más.

En el inabordable y extenso panorama actual de novela negra, los libros de Thompson son destacados. Tiene un estilo pausado, directo, no telegráfico pero si esencial y visual. Es bueno con los personajes y sus relaciones, las tramas son complejas y bien resueltas y no se extiende con el sexo y la violencia, aunque se presentan hechos duros y, en esta segunda novela, especialmente morbosos. La serie seguirá sin duda, pues acaba con el proyecto de creación de una unidad especial de operaciones secretas y la salud de Vaara, cuando acaba de nacer su hija, queda en el aire.