Trevor

Tengo simpatía a Trevor porque la primera reseña que publiqué en Aceprensa fue de un libro suyo, Marionetas. Después lei La historia de Lucy Gault, que no me gustó mucho y ahora esta colección de relatos, más bien sosos y endebles, para mi paladar. Se me han hecho largos a pesar de lo delgado del volumen.

Son historias matrimoniales problemáticas y mayoritariamente infelices. Hay quienes se esfuerzan por cosas que valen la pena y son felices y otros que se pasan el día quejándose de los problemas y renunciando a sus metas. Trevor se apunta a los segundos en estos relatos.

Además requieren esfuerzo pues siempre hay dos líneas mezcladas: historia principal A y secundaria B, o presente y pasado de A, o presente de A, pasado de B y vuelta al presente de A,… cada relato lo he ido cogiendo con menos ganas.

En mi opinión, no merece mucho la pena.

La obsesión por la palabra

Escribir de un modo que de la sensación al lector de algo que necesariamente tenía que expresarse así, con estas mismas palabras y en este orden. Si cabe algún resquicio para la duda es que nos hemos equivocado.
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El verdadero escritor se juega la vida en cada palabra.

Carlos Pujol. Cuaderno de escritura (1988)