Carlos Andreu

Del ataúd a la cometa es un libro de Carlos Andreu recién publicado por la editorial Viceversa. No suelo recomendar libros que no he leído (aún) pero es que a Carlos le conozco y le he oído. Dice cosas interesantes y las dice con mucha fuerza y convicción. La felicidad hay que trabajársela y él da algunas claves útiles para este propósito. El equilibrio que alcancemos entre nuestra familia, el trabajo, la salud y nuestros amigos harán de nuestra vida un ataúd que nos entierre o una cometa para llegar lejos. De nosotros depende.

«En este libro Carlos nos confirma que lo importante no es levantar el trofeo sino disfrutar de la aventura de perseguirlo.»

Juanma Iturriaga, ex jugador de baloncesto

Millenium, II y III (uno)

He terminado las partes dos y tres de la trilogía Millenium de Larsson. En realidad es un sólo libro en dos volúmenes. En la tres no ocurre casi nada nuevo, describe cómo distintos grupos van descubriendo todo lo que pasa en la dos.Como les dije en el comentario a Los hombres que no amaban a las mujeres, en principio no pensaba seguir. Pero no siempre hago lo que planifico.

Cosas positivas:

1) Larsson ha acertado con los personajes centrales. Mikael es competente, honrado, idealista, audaz e incansable. Representa lo mejor que el periodismo bien hecho puede aportar a una sociedad avanzada. Lisbeth es un pozo sin fondo. Representa un tema tan candente como es el maltrato a la mujer. Y con ésta es mejor no meterse.

2) Trama altamente compleja y a la vez comprensible. En la historia llegan a estar implicados grupos de policías de dos ciudades, la secreta, un subgrupo aún más secreto, un periódico, una revista, una agencia de seguridad, el poder judicial y la oficina de protección constitucional. Esto sólo del lado de los buenos.

3) La denuncia de cosas que no deberían ocurrir, el poner sobre la mesa los límites de la sociedad del bienestar. La seguridad nacional tiene unos límites que no deben saltarse.

Seguiremos.

Un Tiberio

Armarse un Tiberio

Claudio Tiberio fue el segundo emperador romano. Hijo de Claudio Nerón y de Livia, se distinguió pronto por sus sobradas dotes militares. A la muerte de Augusto, se apoderó del Imperio, al que gobernó con acierto al principio. Pero más tarde, tras el fallecimiento de su hijo adoptivo Germánico, se convirtió en un déspota despiadado. Hizo ejecutar a tal cantidad de senadores, amigos y parientes cercanos y lejanos que no había familia en Roma que dejara de contar entre sus miembros con alguna víctima sacrificada por este emperador cruel. De la infausta memoria de aquellos años de reinado abominable procede la expresión armar un Tiberio, que se emplea como sinónimo de confusión y alboroto.