Usos impropios


Secuela
. Es la mala consecuencia de una cosa. No es correcto decir: «Se anuncia una secuela de la primera película. Dígase una segunda parte o una continuación.

Restañar. Significa «estancar o detener el curso de un líquido». Se restaña la sangre, pero no una herida; ésta cicatriza.

Sendos. Recuérdese que significa uno cada uno y no ambos, ni tampoco grandes o descomunales. Es una barbaridad escribir «le dio a su agresor sendas bofetadas».

Severo. No debe aplicarse este adjetivo a cosas: «sufrió una severa derrota». Dígase importante, fuerte, grave, serio, duro…

Simpatizar. Es verbo intransitivo. Recuérdese que se construye con la preposición con o sin preposición, pero nunca en forma pronominal. No es correcto escribir «Fulano no me simpatiza».

El escritor según Nothomb

Como no hay ningún libro del que no se pueda sacar algo, algunas ideas de la Nothomb incluídas en su Higiene del asesino:

Facultades que debe tener un buen escritor:

Para ser escritor no basta tener una buena pluma. Lo fundamental es la capacidad de resistencia a la mala fe ambiental.

Luego capacidad de creación. Pocas personas son capaces de crear realmente. La mayoría se conforma con copiar a sus predecesores con más o menos talento, predecesores que, a su vez, son casi siempre imitadores.

Después convertir la palabra en un acto sensual.

Cuarto: cerrar la boca sobre lo que no debe ser dicho.

Saber escuchar. Las palabras gritan por sí mismas. Basta con que uno las escuche en su interior.

Gozar. Tiene una importancia desmedida. Si un escritor no goza, entonces debe detenerse al instante. Escribir sin gozar es inmoral. La escritura lleva en sí todos los gérmenes de la inmoralidad. La única excusa del escritor es su gozo.

Aprender de los buenos, 2 de 2

Conocer a los grandes
Pensarás sin cesar en los que son verdaderamente grandes: [… ] Yo me he animado con frecuencia al releer el primer volumen de la autobiografía de Graham Greene, Una especie de vida, que trata de sus primeras luchas. También he tenido ocasión de visitarle en Antibes, donde vive en un pequeño piso de dos habitaciones (un lugar diminuto para un hombre tan alto) con los lujos de un aire suave y una vista al mar, pero pocas posesiones aparte de libros [… ] Ninguno de nosotros tiene oportunidad de conocer personalmente a muchos grandes hombres, pero podemos estar en su compañía leyendo sus memorias, diarios y cartas. Hay que evitar, sin embargo, las biografías, en especial las que han sido convertidas en películas o series de televisión [… ] En cuanto a la literatura específica sobre la vida del escritor yo recomendaría Una habitación propia, de Virginia Wolf, el prefacio de La dama morena de los sonetos, de Shaw, Martin Edén, de Jack London y, sobre todo, Ilusiones perdidas, de Balzac.
(Stephen Vizinczey)

[Fuente: Guillermo Samperio, “Cómo se escribe un cuento», 2008. Selección y orden propios]