Posteguillo

Aunque quería dejar pasar más tiempo desde la lectura de la serie de McCullough, lo cierto es que he leído el primero de Posteguillo. Y me ha encantado.

Si hay un hecho interesante de la Roma antigua, después de la caída de la república y más que la época imperial, ese es el enfrentamiento con Cartago. La segunda guerra púnica enfrenta a Roma con el peor enemigo que tuvo hasta ese momento, Anibal. El africano es un gigante, parco, duro, auténtico líder, genial. Posteguillo lo retrata muy bien, como hace igualmente con Publio Cornelio Escipión, protagonista de la trilogía. Buen guerrero, buen político, sensible, amante del teatro. Al final de este tomo, con 24 años, ya es general y ha conquistado Cartago Nova en Hispania.

Hay muchos momentos emocionantes, narrados con contención y sin sentimentalismos. También hay sobriedad en los innumerable actos de guerra, sin exageraciones ni innecesarios litros de sangre. Se entienden muy bien las maniobras.

En fin, que muy bien. Una sorpresa. No quiero comparar con los de McCullough, auténtica cima de la novela histórica romana, pero estos no están muy atrás de nivel. McCullough es más total, ambiciosa y gigantesca pero Posteguillo ha hecho un trabajo de primera en su estreno.